Cómo detectar a tiempo la “enfermedad renal crónica” para evitar graves consecuencias

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enfermedadCada segundo jueves de marzo, desde hace 11 años, se conmemora el “Día Mundial del Riñón”. Durante esa jornada, se realizan acciones de concientización, que buscan llamar la atención sobre la adopción de un estilo de vida saludable para prevenir la posibilidad de sufrir de “insuficiencia renal aguda y crónica”. En Argentina hay 6.136 personas que aguardan, en lista de espera, un trasplante de riñón, mientras que en Entre Ríos son 202, sobre un total de 262, que necesitan órganos y tejidos.

Las campañas de prevención en la provincia surgen desde el Centro Único Coordinador de Ablación e Implantes de Entre Ríos (CUCAIER) y el Programa de Abordaje Integral de la Enfermedad Renal Crónica. El mismo depende del INCUCAI y se implementa en Entre Ríos desde abril de 2014 a través de dicho centro. Su referente, el nefrólogo Hernán Ávila, destacó que si bien esta provincia en los últimos 4 años ha estado al tope de las donaciones de órganos para trasplantes, sobre todo renales, esa cantidad no alcanza por el gran número de personas en lista de espera.

El profesional mencionó que “la prevención para la diabetes, la hipertensión y la insuficiencia renal crónica es posible a través de hábitos saludables. Esto implica, tener una alimentación equilibrada (consumir muchas frutas y verduras, restringiendo la ingesta de carnes), actividad física regular, no fumar y controlar periódicamente la hipertensión, diabetes y obesidad. Actuando tempranamente, las posibilidades de no llegar a una terapia de sustitución –diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal– son mayores. Ese es el objetivo del programa, “pesquisar pacientes que no se saben con enfermedad renal crónica y abordarlos integralmente con nutricionistas, médicos diabetólogos, endocrinólogo y cardiólogo. Hay síntomas, que merecen la consulta con un especialista” destacó.

Vale decir que orinar con espuma u oscuro, tener presión alta y edema (hinchazón en las piernas de la rodilla para abajo o en los párpados), son signos para efectuar los estudios pertinentes. “Uno puede detectar la enfermedad renal con un simple análisis de sangre y orina, de baja complejidad y bajo costo. Es beneficioso hacer estos controles”, subrayó el profesional.

El nefrólogo explicó que para una persona adulta se aconseja el consumo de 3 litros de líquidos por día en otoño e invierno y de 4 a 5 en verano o primavera, fundamentalmente por la transpiración. “Si el paciente no es diabético, puede tomar una bebida azucarada, pero siempre va a ser más sano una bebida natural, de frutas exprimidas o licuadas, por ejemplo. El mate es una infusión sana y rica, que ayuda a completar la cantidad de líquido recomendada”, sugirió.

La enfermedad renal tiene 5 etapas: en las dos primeras, la persona puede perder proteínas en la orina o manifiesta hematuria (sangre en la misma). A partir de la tercera, cuarta y quinta, se habla de “insuficiencia renal”. “Estar en un quinto estadio es un paso previo a requerir un tratamiento que reemplaza el riñón”, explicó Ávila.

Puede desarrollarse repentinamente, a menudo dura poco tiempo y puede desaparecer por completo una vez que la causa subyacente ha sido tratada y si el paciente recibe el tratamiento médico necesario, pero también puede tener consecuencias a largo plazo, con repercusión sobre la salud de por vida. “No desaparece con el tratamiento, puede empeorar con el tiempo y puede conducir a la pérdida progresiva de la función renal haciendo necesario tratamientos sustitutivos de la función renal permanentes (diálisis)”. Eventualmente puede llevar a la necesidad de un trasplante de riñón, el cual ha sido ampliamente reconocido como el tratamiento de mayor calidad para la patología.

Las causas de esta enfermedad en los niños pueden ser variadas, pero particularmente en Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la más relevante. Se presenta cuando una toxina bacteriana destruye los glóbulos rojos y el material resultante se deposita en los riñones e impide la función de filtración que elimina agua, electrolitos y sustancias tóxicas.

Otras causas frecuentes son los traumas, accidentes graves con politraumatismos, quemaduras, deshidratación, hemorragia o cirugía. Finalmente existen enfermedades específicas que afectan las estructuras del riñón, que también pueden ocasionarla, aunque son menos frecuentes.

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