Cambio climático peligroso en la región preocupa a científicos

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th (1)Aseguraron que el cambio climático, confirmado por estudios científicos, tendrá un alto impacto en la región. Ayer en la Universidad Católica Argentina de Paraná hubo una serie de expositores que abordaron la problemática desde diferentes aspectos. Fue una iniciativa conjunta con el Colegio de profesionales de la Ingeniería Civil de Entre Ríos.

La primera charla estuvo a cargo de Eduardo Agosta Scarel, de la Universidad de Buenos Aires e investigador en la materia. Habló sobre el significado del calentamiento global y los cambios climáticos debidos al aumento del dióxido de carbono a partir de la actividad humana, indicó UNO.

“Desde los últimos 50 años a la actualidad, en el país observamos un aumento importante en la temperatura media anual con énfasis en el invierno. En otras palabras, las mínimas aumentaron y en Entre Ríos la suba es de 1,5º”, dijo el especialista.

El incremento de más de 1º significa que los casos extremos de olas de calor, tormentas intensas y vientos entre otros aspectos, pueden tener una ocurrencia de frecuencia de entre un 200% y un 300% más.

La temperatura media del invierno en la provincia oscila entre los 7º y 10º, y en verano entre los 19º y 23º. El norte de Entre Ríos es aún más caluroso.

“Observamos en el período una drástica disminución de las heladas, sobre todo en Buenos Aires, donde es más frecuente, pero acá en Entre Ríos también y en el orden de siete días menos de heladas en el año desde 1960 a la actualidad”, destacó Agosta Scarel, y agregó: “También debemos decir que desde la década del 80 hasta acá, estamos en un régimen de temperaturas mínimas más calientes y noches tropicales más frecuentes donde no se baja de los 20º”.

En cuanto a las precipitaciones, los estudios arrojan un incremento de 200 milímetros en Entre Ríos en el período y en diferentes estaciones del año; es un número que supera al promedio de otras provincias del país.

A futuro

Estudiar un rango de 50 años a la fecha permite a los investigadores realizar proyecciones científicas a futuro que alerten sobre los cambios que se pueden producir. Ante esto, Agosta Scarel mostró escenarios posibles en el litoral argentino, no muy alentadores en el caso de que no se tomen medidas al respecto.

“Entre 2015 y 2040, los resultados muestran que las tendencias de precipitación no cambiará, es decir, se va a mantener: habrá condiciones húmedas, pero se va a exacerbar al extremo la ocurrencia de eventos con mucha lluvia diaria con tormentas intensas frente una disminución de las lloviznas”, destacó

En cuanto a la temperaturas medias, las estimaciones dan cuenta de un aumento de entre 1,5º y 3º.
“Hay que tener en cuenta, que frente a escenarios más graves, los valores se incrementan. Hay que tomar en serio que la evidencia observada muestra un cambio y las herramientas con las que se cuenta también indican que vamos en la misma dirección. Esto que se plantea va a ocurrir y no hay que negarlo”, remató.

Plan director de drenaje urbano de Paraná

Otro de los expositores de la jornada de ayer fue Abelardo Llosa subsecretario de Infraestructura de Paraná, quien destacó la problemática hídrica en el desarrollo urbano de la ciudad. También hizo un diagnóstico y definió objetivos de la política municipal en la materia a mediano y largo plazo.

En la propuesta manifestó la necesidad de mejorar el marco normativo para preservar los sistemas naturales de drenaje como arroyos y humedales, como así también la creación de un órgano de control y gestión hídrico, dentro del municipio, que hoy no existe.

El objetivo es la concreción de un plan director de drenaje como instrumento y estrategia de la política pública.
Entre otros aspectos, apuntan a unificar criterios sobre diseños de obras hidráulicas en la ciudad.

Perspectiva
“Paraná tiene una problemática hídrica y esa realidad obliga a tener su propia área a nivel municipal. Hay un crecimiento de la ciudad con ocho cuencas urbanizadas y debemos asumir el problema. El cambio climático será con precipitaciones fuertes y concentradas y eso incrementará los inconvenientes de drenajes como ya existen en Misiones, Cervantes, La Santiagueña, Almafuerte entre otros lugares. Atender el tema es una obligación impostergable”.

Comentó que el objetivo del ejecutivo no es crear un área administrativa más, sino una que permita avanzar en políticas concretas.

“En el marco normativo, el organismo de control será gestor de un plan director de drenaje urbano, un estudio que se transformará en una ordenanza, y que elaborarlo lleva por lo menos un año. Lo financiará el gobierno nacional y apostamos a terminar la gestión con este trabajo terminado para que las obras que se hagan de ahí en adelante se ajusten al plan”, explicó. Evitar anegamientos urbanos

La exposición de María Rosana Mazzón y Alejandro Secchi –ingenieros hídricos e investigadores del Instituto Nacional del Agua– estuvo relacionada a la posibilidad de regular los excedentes pluviales para evitar anegamientos e inundaciones ante la expansión urbana.

“La mayoría de las ciudades crecen y aumenta la impermeabilidad y eso genera mayores caudales que tienen que salir por los conductos pluviales existentes. Al tener esa expansión, los conductos se ven más comprometidos, por eso hay inundaciones y anegamientos”, señaló Secchi.

La propuesta de los especialistas fue regular la cantidad de agua caída –almacenarla y diferenciarla– mediante un sistema para evitar que se produzcan esos anegamientos en las ciudades como Paraná ante tormentas como las que se pronostican frente el cambio climático.

“Hay que hacer un análisis económico y legal para implementarlo, junto con medidas para fijar criterios y que las ciudades tengan menos riesgos. Se trata de regular los excedentes para que produzcan los mínimos inconvenientes”, aclaró.

Los dos especialistas señalaron que en general, en las ciudades que han crecido, la urbanización fue caótica o mal planificada y se encuentran con sistemas de desagües construidos hace mucho tiempo. Ante esto, hay cada vez mayores caudales, junto a una creciente impermeabilidad.

“Para hacerle frente existe una batería de tecnología eficaz. No todo el caudal tiene que ir a la salida, sino que una parte se puede regular en la red de manera eficiente para que esta tenga capacidad”, destacó Secchi.

En su explicación demostró cómo aumentaron los caudales, los volúmenes y la velocidad del agua en las ciudades y de qué forma esa concentración crítica de aspectos, genera anegamientos e inundaciones. “Es un aumento lineal: cada vez que avanza la construcción, repercute en las redes”.

Sostuvo también que se deben evaluar medidas estructurales para hacer frente al problema, como canales y túneles e integrarlas a otro tipo de iniciativas como el uso de la tierra, pautas de edificación, sistemas de alertas, entre otros.

Ingenieros

El Colegio de Profesionales de la Ingeniería Civil de Entre Ríos y la Universidad Católica Argentina en Paraná, realizaron ayer una jornada denominada La Ingeniería Frente al Cambio Climático.

Laura Alcain, miembro del Colegio profesional, dijo: “La jornada surge como iniciativa de Juan Seba y tiene el objetivo de prever cómo determinadas condiciones del clima afectarán nuestro proyectos”. Sostuvo que en la región hacen falta dos pilares: obras de desagües pluviales y falta de conciencia en el uso racional de la energía.