Brunori: “El cerdo nacional está cada vez más cerca de reemplazar al importado”

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1438 Brunori Jorge [1600x1200]Descartada en su momento por los consumidores por considerarla rica en grasas, hoy, la carne de cerdo revirtió su imagen para ubicarse entre las más nutritivas y magras. De allí, que su consumo se haya duplicado en la última década.

Jorge Brunori, técnico del Grupo Porcino del INTA, se mostró optimista con el desarrollo del sector y las perspectivas de crecimiento, remarcando que “en 2013, el consumo de carne de cerdo creció un 20%, con respecto al año anterior y se duplicó en la última década, pasando de 5,33 kilos por habitante por año a 10,40, según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación. Esto indica una consolidación de la carne porcina en la mesa de los argentinos, lo que se debe al aumento de los puntos de venta, a la difusión de sus ventajas nutritivas y a un cambio de percepción del producto y de los hábitos alimenticios”, explicó.

De acuerdo con cifras de la Dirección de Porcinos, Aves de Granja y No Tradicionales del MINAGRI, el año pasado cerró con una disminución de las importaciones porcinas del 45%, que se suma a la de 2012, con un 40% menos. “Esto indica que el cerdo nacional está cada vez más cerca de reemplazar al importado”, explicó Brunori. “El mercado del cerdo de la Argentina cambió y la producción porcina nacional, está en un momento de oportunidades. Tendrá un crecimiento significativo en los próximos años, de la mano del consumo interno y las exportaciones” acotó.

Argentina tiene los gastos de producción más bajos de mundo, ya que posee granos en origen a un bajo costo, siendo el de la alimentación el más importante en el sistema productivo, lo cual se traduce en rentabilidad. Para Brunori, “es fundamental seguir informando sobre las propiedades nutritivas de la carne de cerdo y adecuar el precio en la góndola, para fomentar e incrementar el consumo interno de esta excelente carne, que es una de las más consumidas a escala mundial, pero que en nuestro país es un sustituto de los cortes vacunos”.

Las estimaciones indican que para 2020, el consumo interno superaría los 16 kilos por persona por año, lo que permitiría aumentar la faena de cerdos a más de 8.000.000 de cabezas y la producción a más de 700.000 toneladas.

Cabe decir que desde la Asociación Argentina de Productores Porcinos, en un documento sobre evolución de precios, se analizó que la base alimenticia en cerdos del país se centraliza en el consumo de maíz y soja, los cuales representan entre el 75% y el 90% de la ración.

A pesar de que Argentina sólo produce el 0,32% de la carne de cerdo del mundo y participa con el 0,09% del comercio mundial, cuenta con una “gran capacidad de generar materia prima, lo que la ubica entre los países con menores costos de producción, a lo que se le suma el excelente status sanitario, lo que incrementa sus potencialidades” dijo Brunori, quien agregó que “no podemos desaprovechar nuestras condiciones agroecológicas y la oportunidad de alimentar al mundo. Debemos desarrollar en el mediano o largo plazo el mercado de exportación”. Para esto, recomendó generar tecnologías y capacidades para la mejora cuantitativa y cualitativa de la oferta de carne porcina nacional, para adecuarlas a las exigencias del mercado interno y externo, al tiempo de optimizar la eficiencia integral de los sistemas de producción que contemplen la sostenibilidad social, ambiental y el bienestar animal.

La producción porcina argentina apunta a la eficiencia integral del sistema, lo que significa, “que el mismo alcance dos o más partos por madre y por año, que mejore la conversión global de alimento y que cada madre produzca en el año como mínimo de 16 a 18 capones”, remarcó el técnico.