Báez: “Mi ciclo, mi tiempo y mi etapa dentro del triatlón llegó a su fin”

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BaezEn la última reunión de la Asociación Entrerriana de Triatlón, concretada el pasado sábado, el Dr. Fernando Báez anunció su decisión de presentar la renuncia “irrevocable y definitiva” a la presidencia de la institución, luego de participar durante más de 2 décadas como dirigente de la misma. “Con esta decisión pongo punto final por propia voluntad y sin que sea culpa o responsabilidad de nada ni de nadie, a toda una etapa de mi vida que comenzó en la década del 80, cuando casi sin darme cuenta, ingresé como dirigente al mundo de esta disciplina” afirmó el paceño, quien remarcó que “mi ciclo, mi tiempo y mi etapa dentro del triatlón entrerrriano y argentino, incluyendo cualquier vinculación de cualquier tipo con el Triatlon Internacional de La Paz, han llegado a su fin… Soy de los que cree que nadie es imprescindible, así como de que todo ciclo tiene un comienzo pero también un final. Es de sabios, prudentes e inteligentes saber retirarse a tiempo, dejar las cosas antes que las cosas lo dejen a uno”.

En una emotiva Carta Abierta, Báez expresó que “dejo atrás muchos años (más de la mitad de mi vida) dedicados a esta verdadera pasión que me dio tantas alegrías y emociones, que me trajo tantos grandes y queridos amigos, me llevó a relacionarme con importantes personalidades del ambiente deportivo, me hizo conocer tantos lugares y estar en los eventos soñados (en especial, en aquellos Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y los 4 Juegos Panamericanos a los que me honraron en ser representante argentino), pero que también, por propia decisión y con mi conocimiento y aceptación, me quitó y me dejó sin un montón de cosas… La decisión no es producto de un impulso o de una reacción del momento, sino que ha sido meditada y madurada el tiempo suficiente y obviamente, para quien me conoce un poco, sabe que es así, es absolutamente irrevocable, en especial porque nada puede ocurrir ni pretendo que ocurra para que ella cambie. No habrá más triatlon para mí a partir de hoy, solamente permítanme, decir gracias a los triatletas entrerrianos y argentinos de todas las épocas por haber confiado en mí, a los organizadores entrerrianos de competencias desde 1992 a la fecha por su apoyo, compromiso y presencia; a aquellos que estuvieron en los muchos momentos difíciles, complicados, tristes y duros que nos tocó pasar a lo largo de estos años dentro de la AET, que nos permitieron no sentirnos tan solos… A mis compañeros de Comisión Directiva, a las sucesivas conducciones de la Federación Argentina de Triatlon (FAT) desde 1992, encabezadas sucesivamente por Horacio Delisio, ‘Cacho’ Bernatene, Daniel Gangli, Silvia Wilhem y Alberto Fonollosa, por el respeto, la paciencia, la tolerancia y el apoyo desde el primer día y cada vez en que –como presidente de la AET – me tocó sentarme en una silla… A mis amigos de la prensa entrerriana porque siempre, en todo medio y en cualquier ciudad de la provincia donde fuimos, nos abrieron las puertas; a mis amigos de la prensa especializada en triatlón, fundamentalmente aquellos de la páginas digitales, desde Cecilia Manazzoni en adelante… A los sucesivos funcionarios del Gobierno de Entre Ríos que tuvieron a su cargo la conducción y manejo del organismo administrativo vinculado al deporte por tratar tan bien y con tanto respeto al triathlon en cada una de sus gestiones, habiéndome sentido siempre escuchado y muy especialmente, un gracias amigo y hermano, Luis Carlos Díaz (sería injusto y necio irme sin mencionarte y agradecerte con nombre y apellido). A todos aquellos que de una u otra manera, durante estos años, algo grande o pequeño, hicieron para darnos una mano y solucionarnos algún problema de los muchos que cada día conllevan cargos como el que dejo y que nunca se ven ni se perciben desde afuera … Y en especial a Mirta (la “Turca”), porque juntos construimos tanto e hicimos realidad lo que parecían sueños, delirios o imposibles, porque fuiste largamente para mí y para el Triathlon Entrerrriano mucho más que la secretaria de la AET y, aunque has decidido dejar tu cargo junto conmigo, el que anda en el triatlón sabe que muy poco o nada hubiera podido hacer sin vos. Muy poco tendría la Asociación si no hubieras estado a mi lado todo este tiempo y que tu ausencia se va a notar muchísimo más que la mía… Perdón a los atletas, organizadores de pruebas y dirigentes por los muchos errores que cometí, por haber tomado tantas decisiones equivocadas y porque, pudiendo haber hecho mucho más, hice tan poco… A mi ex esposa Andrea – porque a pesar de que la vida nos separó – me bancó durante los muchos años en que estuvimos juntos y todas las veces que dejé solo el hogar que compartimos para irme detrás de mi pasión y mi sueño … Y muy especialmente a mis hijos Magdalena y Thiago, por haberlos dejado sin su papá tantas veces, para irme a perseguir irresponsable y egoístamente mis sueños y no poder controlar mi pasión por este deporte tan hermoso que me atrapó, sin detenerme a pensar que lo que más amo en este mundo infinidad de veces, me necesitó y yo no estaba a su lado, porque estaba con un megáfono en la mano en algún lugar de la provincia… Y no puedo irme sin despedirme de vos: ‘Tria’, gracias por tanto y tanto que me diste, perdón por mis omisiones, equivocaciones y carencias… Y espero seas piadoso cuando – al escribirse algún lejano día la historia – me juzgues. Créeme que di todo lo que humanamente podía hacer por vos, quizás no alcanzó, quizás fue poco, quizás hubiera podido hacer mucho más, pero siempre, siempre te di todo lo mejor de mí, jamás me guardé nada. Una enorme parte de mi corazón quedará para siempre en tu poder… No creas que no te extrañaré y que no sufriré horrores tu ausencia, pero en este momento de mi vida debo ir detrás de otros sueños y tratar de hacer realidad otros anhelos. Fuiste, sos y serás la pasión más grande de mi vida y siempre estarás en mi alma. Esta lágrima del final, es por vos”.