Ayude a salvar vidas, donando sangre una vez por año

0
1

Dra. ElsässerNinguna persona está ajena a sufrir un accidente de tránsito, una enfermedad crónica, a tener que someterse a una cirugía y otras situaciones que pueden derivar en una necesaria y urgente transfusión de sangre. Pero la falta de stock de este elemento vital para la vida, puede no sólo ser una desagradable noticia, sino también transformarse en un factor de muerte, si no se consigue a tiempo. Por ese motivo y considerando que nadie está libre de necesitarla en algún momento, la donación voluntaria es un acto altruista para el que no hay que tener condiciones excepcionales, únicamente solidaridad, conciencia de que dicho acto puede salvar vidas y apenas unos minutos para dedicarle a este procedimiento. El Observador dialogó acerca de los pormenores de la donación de sangre con la Dra. Silvana Elsässer (MP 9930), especialista en clínica médica, quien explicó: “Para una mejor comprensión, es oportuno mencionar que antes del 1900, la donación de sangre estaba prohibida, ya que no era beneficiosa en todos los casos, porque se desconocía la existencia de distintos grupos sanguíneos. Sin embargo, todo cambió cuando el patólogo alemán, Karl Landsteiner, descubrió unos antígenos en la superficie de los glóbulos rojos, a los que llamó A y B. A su vez, en el plasma (fracción líquida de la sangre) halló 2 tipos de anticuerpos: Anti-A y Anti-B. Así estableció los grupos A, B, AB y O. Más tarde, encontró un factor D, que existía en el 85% de las personas, llamándole a éstas Rh positivas. De allí surge la compatibilidad e incompatibilidad sanguínea, según que antígenos o anticuerpos tenga el donante y el receptor”.

compatibilidad sanguineaExisten muchos prejuicios y mitos erróneos en cuanto a la donación de sangre, que infunden temor en aquellos que planifican ser dadores voluntarios por primera vez. En contraposición, la Dra. Elsässer brindó seguridad en todas las etapas del procedimiento, sobre las cuales comentó: “Los requisitos son sencillos y entre ellos se destacan: gozar de buen estado de salud en líneas generales, tener entre 18 y 65 años de edad, pesar más de 50 kilos, tener valores de presión arterial dentro de los límites que se consideran adecuados, no presentar fiebre o haber padecido alguna enfermedad en los últimos 7 días y haber descansado por lo menos 6 horas la noche anterior a la donación. Todo banco de sangre o laboratorio emplea material descartable, con el cual se le extraen aproximadamente 450 ml. de sangre al donante. Este proceso demora entre 5 y 10 minutos aproximadamente. Cuando finaliza la extracción, es aconsejable mantener el brazo extendido y hacia arriba, realizando una leve presión sobre la zona de la punción, evitando así la extravasación de sangre y el consecuente hematoma. Si bien a un importante número de personas la donación no le produce ningún tipo de efecto posterior, igualmente es aconsejable con posterioridad beber abundante líquido, no fumar al menos durante la hora siguiente, evitar cargar peso con el brazo utilizado para la extracción, no ingerir alcohol hasta después de haber comido ni realizar tareas en alturas o manejar instrumentos cuyo mal uso pueda ser peligroso”.

Absolutamente en todos los casos, las unidades de sangre extraídas son estudiadas e incluso el donante recibe en los días posteriores un análisis bioquímico con el detalle de los resultados obtenidos, que le confirman la positividad o negatividad respecto de determinadas enfermedades e infecciones de transmisión sexual, como HIV, Hepatits B, Hepatitis C, Sífilis, entre otras. No obstante, Elsässer señaló que “a pesar de que se realizan los análisis de laboratorio, existe el llamado ‘período de ventana’, que es el tiempo que transcurre desde que ingresa al organismo un agente capaz de transmitir una enfermedad hasta que puede ser detectado por dicho tipo de pruebas. Si una persona dona sangre estando en ese período, la afección no podrá ser detectada. Con este dato no se pretende asustar a los receptores, sino insistir y destacar la importancia de la sinceridad del donante a la hora de contestar las preguntas que se le hacen en el cuestionario previo. Sabido es que el uso de drogas ilegales intravenosas, la actividad sexual entre hombres, las relaciones sexuales con parejas ocasionales (no estables) y sin protección, los tatuajes o piercings en cualquier parte del cuerpo y el uso de objetos cortantes no esterilizados, constituyen factores de riesgo. Entonces quienes han atravesado por algunas de estas experiencias, deben ser cautos e informar esto antes de donar”.

Donante de sangreExiste otro grupo de personas que definitivamente están impedidas de donar sangre, entre los cuales la profesional enumeró a los pacientes con enfermedades cardíacas, antecedentes de infarto o ACV, afecciones pulmonares, asma bronquial, tuberculosis activa, hipertensión arterial no controlada, trastornos de la coagulación o cáncer, enfermedades renales, diabetes en tratamiento con insulina, úlcera gastroduodenal en actividad, mujeres embarazadas y hasta las 8 semanas después del parto o un año en el caso de cesáreas. Tampoco lo pueden hacer quienes tengan manifestaciones clínicas que puedan estar asociadas con el SIDA, como pérdida de peso inexplicable, fiebre de más de 10 días de evolución y agrandamiento ganglionar. Por otra parte, la doctora sostuvo que existen impedimentos que son meramente temporales, entre los que detalló: “Durante 72 horas no deben someterse a extracción de sangre quienes se hayan realizado un procedimiento odontológico, como podría ser una extracción dental, tratamiento de conducto o una limpieza dentaria. El mismo plazo corre para quienes tuvieron una infección, cuadros de vómitos, diarrea y/o fiebre. Existen otros plazos un poco más extensos para otras situaciones, que vasta con acercarse a un laboratorio de confianza para recibir información o instrucción al respecto”. Finalmente, Elsässer instó a que más personas sean donantes voluntarios de sangre, sin necesidad de esperar a que un familiar cercano o un amigo muy allegado lo requiera y agregó: “La sangre es tan vital para el ser humano como el aire que respira. Podemos vivir sin alguno de nuestros órganos, pero no sin sangre, por eso es tan valiosa. Un sencillo acto solidario de ceder una pequeña dosis de sangre, puede servir para ayudar a que mucha gente se cure o incluso, continúe con vida”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here