Cerrito: La Escuela “M. Necochea” celebró un nuevo aniversario

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El 19 de marzo la Escuela Nº 38 “Mariano Necochea” cumplió 113 años de existencia. Más de un siglo dedicado a la formación de saberes en los más chicos de la localidad, lo que la convierte en una de las instituciones más relevantes de la propia historia de la ciudad y de toda la amplia región de cobertura.

Los libros nos llevan a rescatar algunos datos interesantes sobre sus primeros pasos. Su nacimiento se dan en el marco de la gobernación de Enrique Carbó, cuya firme preocupación fue la instrucción pública, la que durante su mandato tuvo un desarrollo extraordinario. Se iniciaron numerosas construcciones de edificios escolares y se crearon algunas instituciones modelos, entre ellas se pueden citar: Escuela de Maestros Rurales “Alberdi”; Escuela Técnica de Paraná que hoy lleva su nombre y la Escuela Elemental con anexos agropecuarios “Mariano Necochea” del Pueblo General Racedo (ex Cerrito).

Este establecimiento comenzó sus actividades en 1905, fue la primera institución escolar en funcionar en la ciudad. Entre 1905 y 1957 estuvo instalado en la zona Norte del pueblo, en el predio que luego ocupó el Hogar-Escuela “Josefina Bressoud”. Posteriormente a ello se produjo su traslado definitivo al edificio situado sobre calle Moreno, frente a la Plaza “Las Colonias”.

Esta escuela, dependiente del Consejo General de Educación, se construyó en el solar donado por el fundador del pueblo, Antonio Angelini, transferido al gobierno el 8 de mayo de 1931.

El solar tenía una superficie de 40 metros de frente por 57.5 de fondo. El antiguo edificio fue ampliado y refaccionado en los años 1920, 1941 y posteriormente en 1985.

Tuvo el gran empuje y apoyo del teatro de aficionados, integrado por vecinos y maestros, quienes representaban obras en el mismo local escolar, como así también en localidades vecinas. Lo recaudado era destinado para la compra de ropas y calzados para los estudiantes y de materiales didácticos.

En 1985 se refaccionó parte del edificio, los trabajos apuntaron a revoques, pintura, instalación de nuevos sanitarios, arreglos de pisos, cambio de techos y reparación de aberturas.

Al año siguiente se construyó el Salón de Usos Múltiples, un aula y un salón con baños, independiente del resto del edificio, para ser usado exclusivamente por el Jardín de Infantes “Mafalda”.

Naturalmente que la población escolar se ha ido incrementando con el correr de los años. En 1932, por ejemplo, contaba con 147 alumnos; en 1986 con 155 y actualmente sobrepasa los 300. Se trata del establecimiento pionero y por lo tanto su relevancia es notable. Generaciones y generaciones de cerritenses pasaron por sus aulas, las mismas que seguirán apareciendo marcando el futuro de la ciudad.