Aranguren: Un nuevo aniversario conmemora COOPAR hoy 20 de junio

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1418-ARANGUREN-COOPAR-CR-FELIPE-BERRUHET-COOPARHoy 20 de junio la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (COOPAR), cumple 61 años de crecimiento apuntalando y apoyando el desarrollo regional.

En declaraciones a El Observador, el presidente del Consejo de Administración, Felipe Pablo Berruhet, lamentó la situación del sector agropecuario, pero afirmó que la entidad seguirá poniendo sus mayores esfuerzos para apuntalar a los socios, “hasta que soplen otros vientos y estemos todos juntos, listos para levantarnos”.

El dirigente afirmó que “la situación es la misma en este 61º aniversario de Coopar, así como lo fue en el 58, 59 o 60. Sin embargo, seguiremos adelante para garantizar que nuestros asociados continúen de pie, aunque sea en un nivel de subsistencia, hasta tanto podamos desplegar a pleno nuestra actividad, que la sabemos hacer y muy bien”.

Asimismo el titular de la entidad afirmó que “en la cooperativa siempre nos hemos propuesto objetivos puntuales, sin darles nombres propios específicos, uno de ellos es el de agregarle valor a los granos. COOPAR y sus asociados han sido eficientes en la producción de granos y por algo estamos celebrando el 61º aniversario, con nuestra entidad de pie y muy sólida. Por eso, el agregado de valor es lo que se plantea como desafío para los próximos 10 o 15 años. Nuestra organización ha empezado tímidamente con algunas iniciativas, como la granja porcina en Don Cristóbal y ahora evaluamos cómo avanzar en el procesamiento de otros granos que no sean maíz, como el trigo o el sorgo, lo que vendría acompañado con la instalación de algún molino en Aranguren”.

No obstante, Berruhet aseguró que “estamos averiguando y estudiando el mercado en una instancia inicial. Sabemos que el productor tiene para pasar a la faz industrial, un periodo de aprendizaje que implica costos. Lo que tratamos de hacer es que esa instancia tenga el menor costo posible y por eso tratamos de pasar a una actividad cuando la tenemos lo suficientemente conocida o, por lo menos, lo suficientemente estudiada, de manera que los errores sean mínimos para la cooperativa. En el agregado de valor, sabemos para dónde vamos, pero queremos ser muy cuidadosos en momentos de decidir las inversiones, que no son pocas”.

En este sentido Berruhet, adelantó que COOPAR planea seguir con la ampliación de las plantas de acopio, en este caso, con nueva infraestructura en Crucesitas Octava, señalando que “dentro de dos o tres meses comenzarán los trabajos de construcción de esta planta, que será satélite de la sucursal de Nogoyá”.

– ¿Qué opina del panorama económico en el país?

– Los números macro en el sector agropecuario pasan por la economía del Estado Nacional, que está haciendo todos los deberes para endeudarse en el exterior. Ojalá pueda hacerlo, porque de esta manera tranquilizará los ánimos de diversos actores protagonistas de la vida del país. En lo que hace al diálogo entre el gobierno y el campo, estamos en una meseta desde hace dos o tres años; esto se nota en el “planchado” que ha tenido la producción agropecuaria. A esta altura deberíamos estar por capacidad tecnológica y de producción, en 120 o 130 millones de toneladas de granos, mientras seguimos con 95 o 100 toneladas. Esto no se modificará mientras el comportamiento del gobierno para con el sector sea como el que ha tenido la actual gestión kirchnerista. En lo micro, la situación puede complicarse un poco, si consideramos la inflación. Con relación a la devaluación, ésta prácticamente no produjo movimiento en el sector, porque los costos de la cosecha ya se habían sacado en dólares y se ajustaron con el nuevo tipo de cambio. La situación se complicará para la nueva cosecha, en particular, porque el productor sabe que el Banco de la Nación Argentina (BNA) no le brindará la posibilidad de financiamiento si produce soja. Si la tasa del crédito comercial ronda el 30% o el 40%, en una actividad como la nuestra que usa la financiación para la cosecha, estamos complicados.

Asimismo si el fenómeno Niño se da, las cosechas finas no son muy buenas, aunque sí favorecerá a la gruesa, que económicamente es la que mueve el amperímetro y beneficia al productor.

– ¿Cómo se protege al productor?

– La cautela prima en el análisis económico de los agropecuarios, ya que el productor no fija el precio de sus granos, ni de su cosecha, siempre debe proyectar 6 meses para delante, porque a 180 días vencen sus compromisos. Por eso toma las presunciones de cara al futuro. Si observamos que a la compra de infraestructura la realiza con tranquilidad, podemos afirmar que el sistema agropecuario está siendo muy cauto en sus proyecciones, lo que no es bueno. Estas son las consecuencias de las medidas económicas que tienen un solo responsable y que han sido tomadas en los últimos tiempos, sin evaluar las consecuencias. Por eso, el agropecuario apostará a una producción discreta, hasta que las condiciones económicas cambien y pueda expresar todo su potencial con una fuerte asignación de recursos y de tecnología.

 

HISTORIA

El 20 de junio de 1953 y gracias a la iniciativa de un grupo de vecinos se fundó en Aranguren la Cooperativa “COOPAR”, que desde sus inicios tuvo como actividad principal la comercialización de productos agropecuarios de sus asociados y la provisión de elementos relacionados con la misma. En su trayectoria, la entidad fue nutriéndose de una importante infraestructura, que le permitió crecer y mejorar sus servicios. En 1963, a una década de su creación, se aprobó la instalación de 10 silos con una capacidad total de 2.100 toneladas y en 1964, la primera balanza, para pesar camiones con capacidad para 50.000 kilos.

En 1982 se concretó una de las más importantes inversiones, la compra de la planta de silos e instalaciones anexas de la Cooperativa Victoria, naciendo así la sucursal de la empresa en la “Ciudad de las 7 Colinas”. En 1996, gracias a la labor fructífera, el apoyo de sus asociados y a fin de brindar un mejor servicio, el Consejo de Administración decidió la instalación sobre el acceso a Aranguren, de un moderno semillero con una superficie cubierta de 3.000 metros cuadrados y una planta con capacidad de 23.200 Tn., la que se fue ampliando, superando las 52.000 Tn.

Al año siguiente, COOPAR resolvió construir en Nogoyá una batería de silos, secadora, balanza y oficinas y en 1999, se edificó un moderno galpón para almacenaje de insumos y una ampliación en la capacidad de acopio y accesorios para un adecuado funcionamiento.

Otro paso importante fue la creación de la sucursal “Don Cristóbal”. En 2006, la cooperativa adquirió un predio de 5 has. y en mayo del año siguiente comenzó a funcionar con 4 silos de 1.016 Tn. cada uno, equipos de aireación, turbinas centrífugas, una noria elevadora a cangilones con capacidad de elevación de 150tn/hora. También se construyó una estación de servicios y posteriormente un galpón para almacenar insumos. La propuesta expansiva en el medio rural llegó a Crucesitas 8ª, donde COOPAR compró un predio, proyectando tener otra planta de acopio.