Agropecuarios piden trabajar en sus campos y responden a ecologistas por agroquímicos

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Visitaron esta semana el “Centro Periodístico”, los productores agropecuarios Fabio Schneider y Hugo Heinze, quienes reclamaron por la prohibición en Entre Ríos de aplicar agroquímicos a 1.000 y 3.000 metros de escuelas, por vía terrestre y aérea, respectivamente. En diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador y conductor del programa “Grandes Reportajes” de Canal 6 ERTV, fundamentaron qué si hay controles y multas del Estado a quienes trabajan  mal, no habría problemas con el uso responsable de agroquímicos. Dijeron que hay mucho desconocimiento de parte de sectores ecologistas y que hace décadas que manipulan junto a sus hijos estos productos, sin tener ninguna consecuencia.

– ¿Por qué creen que es cada vez más fuerte la puja ecologistas-productores en Argentina?

– (Schneider) Días pasados estaba en una veterinaria de Crespo y una señora mayor hablaba con el empleado y se despachaba de una forma muy equivocada. Hablando muy mal de la gente del campo, casi al punto de insultarnos, diciendo que éramos “asesinos”, que envenenábamos a la gente, que era una locura lo que estábamos haciendo y que eso, lo teníamos que pagar. Quise intervenir en la conversación, para decirle que no debía encerrar a toda la gente rural en una misma bolsa y que si algún “loco” hace una macana, no es culpa del resto. Pero no hubo forma de tranquilizarla. Lo que pasa es que hay gente que habla y no está bien informada. A lo de la prohibición de fumigar en cercanías de escuelas, lo veníamos escuchando desde hace un tiempo, pero pensábamos que no iban a hacer semejante barbaridad (con prohibiciones de fumigar). Los que entendemos del tema, no creíamos que esto se iba a dar, porque es algo totalmente en contra de la producción. Pero se dio. Esta medida nos perjudica enormemente. A muchos nos ponen una traba total. Hoy tenemos lotes al lado de escuelas, como es mi caso y de otros vecinos, que no sabemos qué hacer con esos campos, cuando los necesitamos para producir y mantener nuestras familias. Les pregunto a todos, en especial a los ambientalistas, ¿cómo nos van a solucionar los problemas, si no podemos trabajar? Hoy estamos hasta con un riesgo de ir presos por hacer una actividad que la estamos haciendo bien y en forma responsable desde hace muchos años. Yo tengo 49 años y desde que tengo uso de razón, soy productor agropecuario y siempre hemos trabajado al lado de la escuela. Nunca hubo un problema, haciendo las cosas a conciencia, teniendo en cuenta de dónde proviene el viento y sabiendo qué productos se deben usar. Al ser una producción chica, nosotros mismos aplicamos los productos y personalmente nunca tuve inconvenientes. Tengo 2 hijos varones que me ayudan desde chicos, que trabajan con los agroquímicos y lo hacen con cuidado y tampoco tuvieron problemas. Veo que los ambientalistas están errando el rumbo. No sé qué intereses hay detrás de todo esto…

– (Heinze) Yo también tengo el campo cerca de la escuela, en el que hago agricultura, tambo y algo de ganadería. Y para esas actividades, hay que usar estos productos, porque no se puede volver el tiempo para atrás. Yo tengo 48 años, con 3 hijos, siempre trabajamos con agroquímicos y no hemos tenido problemas de salud. Tenemos en claro que son agroquímicos y los usamos con todos los cuidados. Lo mismo pasa en la casa de cada uno, si usted se echa Raid en el cuerpo, seguramente va a tener problemas. Nosotros no hacemos eso. Se los ponemos al bicho o al yuyo, pero no le echamos los productos a la gente. No sé que pretenden los ambientalistas con esto de las escuelas. Nosotros no vamos a ir a fumigar donde están los chicos y si el viento va para el lado de la escuela, ese día no se fumiga, porque tampoco nos conviene hacerlo con esa condición, porque no cae el producto donde tiene que caer. Mi campo está a 100 metros (del edificio escolar), donde está programado sembrar soja, pero hoy estoy con las manos atadas.

– (Schneider) La semana pasada fui a la escuela para hablar con las docentes, para preguntarles si han tenido inconvenientes de salud o algo parecido con respecto a las fumigaciones, para escuchar sus opiniones y me dijeron que nunca tuvieron un problema, jamás, ni en el momento actual ni en el pasado. Me comentaron que han visto fumigadoras, pero que nunca sintieron ni olor ni nada. Además, como vecino directo de la escuela, buscamos hacerlo un día que no haya clases. Hay que abrir el paraguas, porque hoy se hace algo y una persona se descompone por cualquier motivo, me ven pasar y lo primero que van a decir “el culpable es Fabio que estaba con la fumigadora” y tal vez estaba llevando agua. Hay campos que están sin poder ser usados con esta medida, pero el Estado sí le va a cobrar a sus dueños los impuestos para seguir manteniendo su burocracia. Al famoso “yuyito” (por la soja) lo maldijeron tanto, pero todos se llevan las riquezas que genera. Y el glifosato que tanto se cuestiona, es un herbicida de uso general, hasta los municipios lo utilizan para hacer limpiezas en banquinas. Organizaciones a nivel mundial que han realizado investigaciones sobre el cáncer, ponen al glifosato dentro de las categorías A2 y al mismo nivel toda infusión a más de 60 grados. Y nadie va a dejar de producir yerba porque un organismo europeo dice que tomando el mate a más de 60 grados produce cáncer, cuando todos lo tomamos a 80 grados…

– Los ecologistas preguntan por qué no siembran sin glifosato…

– (Schneider) Invito a esos ecologistas que vengan a casa y hablemos de costos y de lo que el campo está haciendo para cuidar el medio ambiente. Primero se implementó la conservación del suelo para no seguir degradando el mismo para las futuras generaciones. Se empezó con labranza conservacionista, curva de nivel, después se implementó la siembra directa… Si uno va a campos con muchos años con este sistema, si toma una pala, puede encontrar gusanos en la tierra y si fuera malísimo el glifosato, no habría esta especie. Esto quiere decir que hay una mala información o una ignorancia de lo que se está hablando. Al lado de mi campo tengo lechuzas, abejas, cuando se empezó a hacer soja en los ’90, fuimos uno de los primeros en usar productos fosforados y teníamos colmenas cercanas. Cuando iba la fumigadora se avisaba, se cerraba la piquera la noche anterior, se pulverizaba y al otro día se abría. Jamás hubo mortandad de abejas, pero haciendo las cosas a conciencia.

– (Schneider) Hoy se usan muchos productos que se llaman “Banda Verde” que son específicos. Si uno tiene en el campo un bicho que le hace un daño y otro que controla a esa especie, se fumiga solamente contra el primero…

– ¿Cuál sería la solución para que los maestros no se sientan afectados y los ecologistas no reclamen?

– (Heinze) No creo que los maestros nos vayan a denunciar, además, estaríamos matando nuestros propios hijos si fumigamos en la escuela. Sería bueno que los ecologistas se asesoren, que no estamos produciendo ningún daño. No que nos denuncien, porque ven pasar una fumigadora por la calle. Con esta decisión, no solo no vamos a hacer la soja, sino que no vamos a poder hacer más una pradera bien hecha. Si cada vez que se siembra, hay que arar la tierra, se genera un costo que es imposible de pagar…

– ¿Se sienten perseguidos?

– (Heinze) El productor en Argentina es perseguido siempre, tenga 10 o 10.000 has., es considerado un oligarca…

– (Schneider) Volvemos a remarcar que no estamos envenenando a nadie, solamente pedimos que nos dejen producir y seguir trabajando, para el bien de todos. El país sale adelante gracias al campo, de cada 3 dólares que entran, 2 son del sector productivo y si no hay cosecha, no hay movimiento. Si no se produce carne, no hay comida y si no hay trigo, no hay harina. En Estados Unidos y países de Europa se subsidia al campo para que sigan produciendo y acá nos sacan del 40% al 60% de la producción…