7.700 argentinos no pudieron evitar morir en 2011 por accidentes viales

Luchemos por la Vida es una organización no gubernamental (sin fines de lucro), de bien público, cuyo propósito es prevenir los accidentes de tránsito en nuestro país. Estos accidentes son la causa de 22 muertos por día (cerca de 8.000 al año), más de 120.000 heridos por año y grandes pérdidas materiales (estimadas en U$S 10.000 millones anual). Alberto Gasparini es uno de los colaboradores que se desempeñan dentro de la misma. En comunicación con El Observador, comentó que efectúan constantemente charlas en colegios primarios, secundarios y empresas dirigidos a la comunidad, a los municipios, para los agentes de tránsito, etc., con el solo propósito de que las cifras de fatalidades no se sigan engrosando. “El mensaje es lo más importante, con el fin de evitar que sucedan accidentes que son completamente evitables”, indicó.

Consultado por las escalofriantes estadísticas, mencionó que “el 2011 tiende a dejar “alrededor de 7.700 muertos por esta causa. No creo que llegue a 8.000, una cifra que se dio hace dos años. Durante toda la última década, nos mantuvimos entre 7.500 y 8.000 fatalidades. A veces pensamos si valió la pena todo lo que hicimos, porque la cantidad de víctimas no ha bajado. Pero teniendo en cuenta que la cantidad de vehículos se incrementó en un 30% durante los últimos 5 años, en algo se está mejorando. Además, tenemos la suerte de que nos llaman de muchos lugares donde tiempo atrás no nos convocaban. Actualmente la gente se empieza a preocupar y si quiere preocuparse, es porque quiere ocuparse”.

Consultado sobre las razones que explican el mal comportamiento de los argentinos a la hora de conducir, declaró: “Me cuesta mucho entenderlo, la gente arriesga su vida. No tiene idea del peligro real, el que maneja dice ‘a mí no me va a pasar, esto le sucede a la gente tarada’. Un buen conductor es el que cumple con las cinco A: Acatar la ley, que nunca se debe dejar de lado. Alerta ante lo que hacen los demás. Anticiparse a lo que pueden realizar los demás. Si cometen una equivocación debemos anticiparnos y evitar la colisión. Adecuar la velocidad, ya que es la que me permite circular con seguridad. Avisar las maniobras. Es común doblar en cualquier lugar sin poner luz de giro, parar en cualquier lugar, sin poner balizas. Son errores que se repiten a menudo”. Profundizando en tal aspecto, Gasparini dijo: “Sabemos que hay muchos problemas estructurales que dependen del Estado. Aunque también sabemos que el tránsito lo hacemos los peatones, los ciclistas, los conductores de motos y autos. Entonces apuntamos a esa gente, para modificar cualquier actitud negativa que vemos en la calle permanentemente. Nuestro principal interés es ayudar a modificar las conductas y hábitos de los que hacen el tránsito en las calles y rutas todos los días, para reducir el número de personas muertas y heridas”.

En cuanto a que la educación vial sea aplicada como una asignatura más en la escuela, explicó: “Hay que enseñar la problemática en las entidades educativas. Está en la ley de Tránsito 24.449 desde 1995, pero nunca se puso en práctica. No se oficializó ni se institucionalizó y no sabemos por qué. Pensamos que es un aspecto a resolver por el Ministerio de Educación. Por ahora apuntamos simplemente a otorgar charlas, ya que el asunto es que los chicos reciban los conceptos, porque ellos deben saber cómo se camina en la calle, cómo se anda en bicicleta, cuál es su posición en el auto, etc.”.

En otro aspecto, también reclamó la responsabilidad de las empresas de ferrocarriles en el mantenimiento de los trenes, las vías y del correcto funcionamiento de las barreras, como así también de la señalización correspondiente en los cruces. “La barrera baja hay que respetarla y si no funciona, se debe buscar otra alternativa. Es una especie de semáforo. Cuando la barrera está alta, sería posición verde y baja es igual a rojo. Nosotros le pedimos a las autoridades del ferrocarril, que hagan un control permanente, para que nos den la confianza de poder pasar solamente cuando la barrera esté levantada”.

OBJETIVOS: Luchemos por la Vida, apunta a tres cursos principales de acción a desarrollar: * Crear conciencia en la población sobre el riesgo de los accidentes de tránsito. * Educar a toda la población para que aprendan algunos comportamientos y hábitos para proteger sus vidas, reduciendo los riesgos de sufrir un accidente. * Promover la entrada en vigor de leyes apropiadas y su efectiva vigencia.

NÚMEROS CON SANGRE: Durante el 2010 fallecieron en Argentina, 7.659 personas por accidentes de tránsito, un promedio diario de 21 y mensual de 638 fatalidades. En Entre Ríos, perdieron la vida 281 personas, siendo la 6ta. provincia en cantidad de tragedias. Se ubicó detrás de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Misiones. En el 2000, para hacer un paralelismo, las muertes en nuestro territorio fueron 188 y Entre Ríos se ubicaba en el 11° lugar de las lamentables estadísticas.

 

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