Salud recomienda cinco controles en el embarazo para evitar complicaciones

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Durante el embarazo se deben realizar al menos cinco controles médicos los que se basan en un cuestionario clínico sobre antecedentes de salud familiares y personales de la mamá; ecografías; exámenes de laboratorio y valoración cardiológica, entre otros.

Para determinar o establecer riesgos en el embarazo, tanto para la mamá como para el bebé, es esencial cumplir con los controles médicos en cada etapa y, de esta manera, vigilar de manera minuciosa los avances de la gestación. En Entre Ríos, cada hospital y centro de salud dispone de equipos conformados de manera interdisciplinaria para dar respuesta a las mujeres que transitan la gestación para que se sientan seguras y confiadas en el rol materno.

El Ministerio de Salud acompaña a las mamás entrerrianas desde los efectores a través de los exámenes preconcepcionales (antes del embarazo), prenatales (durante el embarazo) y puerperales (después del parto), estableciendo la frecuencia de los mismos dependiendo si se trata de una gestación de bajo o alto riesgo.

En general, y según lo que se determina desde las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud (OMS y OPS) y del Centro Latinoamericano de Perinatología, Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR), el chequeo prenatal debe ofrecer, como mínimo, cinco consultas teniendo en cuenta que el embarazo transcurre en aproximadamente 40 semanas, contando desde el primer día del último período menstrual: en el primer trimestre (hasta la semana 13 de gestación); en el segundo trimestre (de la semana 14 a la 26); en el tercer trimestre (de la semana 27 a la 40); en la semana 35; y en el puerperio (post parto o post cesárea).

En este sentido, el secretario técnico del hospital San Roque de Paraná, Alejandro Gelmi, indicó: “Los controles son básicos, más que nada porque permiten que desde el sistema sanitario determinemos factores de riesgo y actuemos en consecuencia. En una primera consulta se realiza la anamnesis, un interrogatorio médico profundo sobre antecedentes de salud de la mamá y de los familiares, como así también preguntas en cuanto al ámbito socio económico, su alimentación, y si vive en área rural o urbana”.

Asimismo, en cada visita al médico de cabecera, se controla el peso, la talla, el Índice de Masa Corporal (IMC), la presión, los latidos fetales, la altura uterina y la presentación fetal.

“A partir de esos datos, uno puede modificar la frecuencia del control prenatal –aseguró Gelmi-. No es lo mismo el control en una embarazada de bajo riesgo que en una con factores que predispongan a las complicaciones. Por ejemplo, si ha tenido un bebé anterior con una cardiopatía o defecto congénito, tiene una posibilidad más elevada de volver a tener otro hijo con una patología de estas características. Como consecuencia, la evaluación prenatal, tiende a ser más periódica y específica”, afirmó el especialista en ginecología y diagnóstico prenatal.

Cabe citar que, en la Maternidad del hospital San Roque, se realizan 3.000 partos anuales, y hay una tasa de cesárea del 30%. El servicio está conformado por ginecólogos, licenciadas en obstetricia, enfermeras, y residentes. Hay 14 médicos y 14 obstétricas para las guardias de 24 horas y también médicos de planta, adscriptos y concurrentes.