El dólar tuvo la mayor suba del año, trepó 29 centavos y se acerca a los 21 pesos

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El dólar volvió a aumentar para alcanzar un nuevo máximo nominal para la venta de $20,55 a nivel mayorista y $20,84 al público, aunque el Banco Central(BCRA) sacrificó otros US$853,3 millones de sus reservas para evitar que una devaluación mayor del peso reimpulse la inflación.

Al arsenal oficial contra esa divisa se sumó también el primer ajuste al alza en las tasas de interés que también validó el BCRA desde que, a fines de 2017, el Gobierno le impuso bajarlas.

Ambos movimientos dejaron a la vista un cambio en la estrategia oficial para enfrentar la corrida contra el peso, que alcanzó anteayer una magnitud tal que hizo a algunos compatriotas recordar episodios de pasadas crisis y casi no perdió intensidad en la víspera, pese a la combinación de instrumentos a la que apelaron las autoridades para tratar de contenerla.

La corrida tiene origen en un contexto internacional de mercados más adverso, que estimula la salida de fondos de todos los mercados emergentes, en general, al pasar a mostrarse muy firmes en los últimos días las tasas de interés en los Estados Unidos. Pero en el caso argentino resultó potenciada al comenzar a regir desde ayer el impuesto a la renta financiera a los extranjeros.

El temor oficial a que todo resultara emparentado con una crisis quedó a la vista en los esfuerzos realizados por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para rechazar esa idea.

“Tenemos un Banco Central robusto, con reservas, un equipo muy sólido. Lo más importante es darles tranquilidad a los argentinos de que no hay motivo para pensar que esto pueda indicar una crisis ni mucho menos. La economía está avanzando, así que no hay que prender luces de alarma y sí ocuparse, como corresponde”, sostuvo el funcionario al ser consultado sobre las razones que impulsaron anteayer una venta de reservas de casi US$1500 millones.

La dimensión que alcanzó el reflujo de los fondos que habían entrado al país fuertemente en 2017 para aprovechar un tipo de cambio estable y tasas de interés positivas (en un mundo por entonces dominado por las tasas bajas) pareció convencer al BCRA de dosificar esfuerzos y sumar artillería para enfrentar la embestida, según detalla un informe de Javier Blanco para La Nación.