Acusan por homicidio a los creadores del tobogán de agua más alto del mundo

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Un copropietario de una empresa de parques acuáticos y un diseñador fueron procesados este martes en Estados Unidos por la muerte en 2016 de un nene de 10 años en el Verruckt, el tobogán de agua más alto del mundo.

El caso causó gran conmoción cuando ocurrió, hace casi dos años. Caleb Schwab resultó decapitado cuando la balsa en la que descendía por el tobogán salió volando y golpeó su cabeza con una barra de metal en el aire.

La fiscalía general de Kansas dijo que Jeffrey Henry, de 62 años, copropietario de Schlitterbahn Waterparks and Resorts, con sede en Texas, y el diseñador John Schooley fueron acusados formalmente de homicidio no premeditado por la muerte del chico, mientras descendía a toda velocidad por el tobogán llamado Verruckt, una palabra en alemán que significa demente.

Caleb Thomas Schwab murió en un accidente en el parque acuático Schlitterbahn.

Caleb Thomas Schwab murió en un accidente en el parque acuático Schlitterbahn.

También fueron acusados de causar lesiones a otras 13 personas en la atracción acuática. El asesinato en segundo grado conlleva una sentencia de 9 a 41 años de cárcel.

Este martes se ordenó que Henry permanezca en una cárcel de Texas sin derecho a fianza, a la espera de que sea entregado a las autoridades en Kansas. La fiscalía general aclaro que Schooley, en tanto, no estaba bajo custodia. Nadie contestó el teléfono en Henry & Sons Construction Co.

John Schooley, left, and Schlitterbahn co-owner Jeffrey Henry, speak about the challenges of opening the 17-story tall attraction prior to it's operation in Kansas City, Kan. The Kansas attorney general's office says Schlitterbahn Waterparks and Resorts co-owner Jeffrey Henry and ride designer John Schooley are charged with reckless second-degree murder in the indictment unsealed Tuesday March 27, 2018. The charges stem from the 2016 death of Caleb Schwab who was decapitated in 2016 when his ride went airborne at the water park in Kansas City. (Monty Davis /The Kansas City Star via AP)

El Verruckt mide 51 metros y, según el libro de los récords Guinness, es el tobogán de agua más alto del mundo. “Oí el ruido, miré para atrás inmediatamente y lo vi con el cuello roto y un río de sangre chorreando”, describió en 2016 la muerte de Caleb una de las testigos al CNN. “Sólo vi a Caleb deslizarse por la última mitad del tobogán y ahí vi la sangre. Su amigo estaba gritando para pedir ayuda y los miembros del staff y los médicos empezaron a correr. Pero se dieron cuenta de que ya estaba muerto y no trataron de reanimarlo”, agregó otra joven que también vio morir al chico.

La semana pasada, un jurado de investigación de Kansas acusó también a Tyler Austin Miles, ex gerente de operaciones del parque Schlitterbahn en Kansas City, de 20 cargos graves. Los cargos incluyen un solo cargo de homicidio involuntario por la muerte de Schwab. Miles quedó en libertad con una fianza de 50.000 dólares, según una de sus abogados, Tricia Bath.

La vocera de Schlitterbahn, Winter Prosapio, dijo que la empresa presentará argumentos para refutar los cargos en su contra, “punto por punto”. “Nosotros como compañía y como familia nos defenderemos de estos alegatos y confiamos en que, una vez que se presenten los hechos, quedará claro que lo que sucedió en el tobogán de agua fue un accidente impredecible”, dijo la vocera en una declaración enviada por correo electrónico.

Las acusaciones contra Miles y el parque sostienen que Verruckt no cumplía con los estándares de seguridad necesarios y que Miles postergó o eludió las reparaciones, aun después de que hubo fallas en el sistema de frenos.

El sumario asevera además que Henry ayudó a diseñar el gigantesco tobogán de agua a pesar de que “no tiene credenciales técnicas ni de ingeniería” y que aprobó la construcción “en un plazo apurado”.

Fuente: AP