Zuluaga: “De haber seguido el mismo camino hoy estaríamos peor que Venezuela”

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En un mano a mano con El Observador, el ex intendente de Rosario del Tala José Zuluaga, efectuó algunos análisis sobre la situación política de provincia y nación donde fue crítico con el modelo kirchnerista y con la ideología que guía el suelo entrerriano. En ese marco recordó cuando el gobernador Gustavo Bordet y su comitiva visitaron Alemania. “Tendrían  que haber ido a Venezuela para presenciar los productos de las políticas que se han llevado a cabo en la Argentina durante 15 años. De a poco se intenta salir de esas consecuencias, pero no es sencillo”, dijo. “De haber seguido por el mismo camino hoy estaríamos peor que Venezuela”, resaltó.

– ¿Qué razones lleva a que un modelo político termine de esa manera?

– Cuando gastas más de lo que tenés en tu hogar o en tu negocio, a largo plazo sufrís consecuencias. Si lo hacés en el país, no es para inversión sino para gastos improductivos, a la larga terminás colapsando como ha sucedido en Argentina. En los 12 años del kirchnerismo tuvimos el mayor flujo de ingresos y no se logró ninguna mejora. Nosotros tenemos para mostrar en la provincia que en la desprestigiada década del ‘90 y con todos los hábitos de corrupción que hubo, quedaron obras como el gasoducto, el puente Rosario-Victoria y con un gran desarrollo en materia de comunicación. En tanto que con esta “Década Ganada” en nuestro territorio no dejó nada para el desarrollo. Lo único que dejó fue 20.000 empleados de más en la provincia, una cifra inmanejable. Se tienen que endeudar para pagar los sueldos. También, por ejemplo, tuvimos el crecimiento en las pensiones por discapacidad. De 8.000 en 2003, pasamos a 1.100.000 en 2015. Es muy bueno aprender cosas de países como Alemania, pero primero debemos reflexionar en base a lugares donde dieron fruto este tipo de políticas populistas que se aplicaron en la Argentina.

– ¿El actual gobierno de Macri subestimó ese deterioro que usted marca?

– Y tiene una gran presión social. Existen muchos sectores productivos que presionan. En la Argentina hay una realidad, somos 6.600.000 de trabajadores independientes, dueños de fábricas, kiosco o empleados; y hay 19.000.000 más que todos los meses pasan a buscar su cheque por el cajero. Esa disparidad entre sectores productivos y los que consumen es un desarreglo que debe ser modificado paulatinamente porque nos lleva a un laberinto sin salida. Los empleados públicos en el 2.003 eran 2.300.000 y en el 2015 eran 4.000.000; es una carga para el erario público insostenible, no existen recursos para hacerle frente. La clase política tiene que tomar consciencia de ello.

– Es una de las medidas que se intenta aplicar, recortando el gasto público.

– Muchas veces la gente está esperando que la clase política dé señales de entrega y de honestidad. No podés meter un tarifazo eléctrico que no se puede pagar, sin explicarlo y sin dar las mínimas señales de austeridad desde las clases políticas. La Cámara de representantes nos va a llevar acá, entre legisladores y diputados, $1.900.000, el doble de la anterior. Es una barbaridad. La clase política si debe realizar ajustes debe hacerlo con medidas que no sean siniestras, ni criminales; pero dando señales de austeridad desde arriba y que la gente lo vea.

 – ¿Qué figura le gustaría ver como candidato a gobernador?

– Personalmente quisiera ver algún dirigente que hable de trabajo, de proponer otras ideas que no sean en las que estamos embebidos desde hace 15 años. Alguien que nos haga mirar al mundo, que vea que nuestra producción pueda salir y venderse, que la educación es el camino para salir de esa dependencia del gasto improductivo, y que tenemos que animarnos a competir en el mundo. Organizarnos no simplemente para las próximas elecciones sino para las generaciones.

– ¿Cómo califica el trabajo legislativo de los representantes del departamento Tala?

– Horroroso. El departamento tiene una de las peores sequías y no los he visto moverse por una emergencia agropecuaria. Producto de las políticas que hablamos antes, la gente tuvo que declarar estas emergencias climáticas sin ningún tipo de inversión. No hay aguadas, alambrados, caminos, no hay pastura de reserva y demás. Ahora quieren fabricar los consorcios sociales para los caminos, entonces vamos a terminar pagando el consorcio y los impuestos de la provincia, también.