Crespo: Sagemüller contó sobre obras en partes afectadas del frigorífico, elogió a empleados y agradeció muestras de apoyo

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El empresario Lic. Franz Sagemüller visitó el “Centro Periodístico de Entre Ríos”, donde en diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador, contó sobre la reconstrucción de la parte afectada del frigorífico, luego de la explosión y escape de amoníaco, que se registró en el mismo, el pasado martes. Comentó que “hemos consultado y no hay antecedentes en la industria frigorífica que con amoníaco, haya habido una explosión. Al producirse esta emergencia, nuestro personal demostró estar entrenado en esta materia, con cursos de seguridad realizados y gracias a la pericia y el respeto a los protocolos de seguridad, evacuaron rápidamente la planta en 3 minutos. Y a los 5 minutos se produjo la explosión. Cuando estaban todos afuera, se tomó lista para ver si había quedado alguno en el interior. La empresa y yo personalmente, nos sentimos muy orgullosos del trabajo que hicieron. Enaltece a nuestro personal y lo tengo que resaltar”.

– Vimos que últimamente se estaban haciendo inversiones visibles exteriormente en el frigorífico…

– Esta fuerte explosión no afectó las partes estructurales del edificio. El corazón productivo de la planta, desde la sala de máquinas, los sistemas eléctricos, como la evisceración automática, no han sido afectados. Los que se dañaron fueron los techos en la sala del segundo piso, las cámaras, la sala de trozado y alguna que otra máquina, pero no las principales. Fundamentalmente lo que está en el final del proceso. Lo importante es que se logró evacuar al personal, por lo que evitamos cosas muy graves. Los fierros y los materiales se reponen…

– ¿Algunos colegas empresarios se ofrecieron para ayudarlos?

– Muchos de los colegas se ofrecieron a prestar ayuda, como Eduardo Stertz e Hijos de Viale. También tuvimos el llamado de la empresa Soychú. La solidaridad emerge y quiero aprovechar esta ocasión para agradecerlo…

– ¿Funcionó bien Defensa Civil?

– Estuvieron presentes los bomberos, la policía, todos los organismos directamente involucrados. Esto no pasó a mayores. Alrededor del frigorífico prácticamente estamos en una zona industrial, salvo una vivienda que nos rodea… Fue un hecho casi inédito. En la historia de la empresa no había ocurrido nunca algo de esta magnitud…

 

Nuevos productos 

 

– El año pasado, la empresa lanzó una nueva línea de aceites…

– Sí, es un producto que está funcionando bien en líneas generales, porque las condiciones del país no son las mejores en este momento. Pero tenemos que aceptar los empresarios y la ciudadanía en general, que venimos de momentos muy duros, de una situación heredada que ha sido nefasta. Y para salir de esta situación, nos va a llevar un tiempo importante…

– ¿Qué cree que pasará con la economía en Argentina?

– El gran debate que tenemos con la macroeconomía, es si este gobierno está acertando con esa suerte de gradualismo que lleva adelante. Los economistas ortodoxos piensan que hay que aplicar un shock y el gobierno y su equipo económico son más heterodoxos y piensan que por la vía del gradualismo vamos a salir mejor de esta situación económica crítica. La verdad es que esto último va de la mano de la cuestión política. Hacer ajustes fenomenales en esta circunstancia no es una tarea sencilla, pero en la medida que el déficit fiscal se mantenga en alrededor del 7%, la verdad es que no vemos en el horizonte una salida. Va a llevar un esfuerzo importante. Preocupa que el gasto público no baje y sigue siendo el mismo como hace 2 ó 3 años. Tenemos una carga tributaria que la soportamos entre todos. Hablamos del famoso “costo argentino”. Estamos en una coyuntura nada sencilla, pero tenemos que seguir apostando a que este gobierno siga haciendo los esfuerzos para que esto siga mejorando…

– ¿Ayuda la baja del IVA a algunos productos?

– Las carnes rojas tenían una alícuota del IVA del 10.5% y nosotros el 21% y se decidió a partir del 1 de febrero, equipararlas a todas. Eso significa un beneficio importante para el combate de la evasión. El negocio de trabajar “en negro” y demás tiende a desaparecer, cuando se bajan las alícuotas. Eso significa además poder competir de manera leal con una parte importante del mercado. Tras que tenemos una alta carga tributaria, los que operamos como corresponde y dentro de las normas, se nos hace difícil competir con quienes no pagan. En Argentina, la presión tributaria es exageradamente alta y hace que pocos paguen los impuestos. Hay que hacer cargas razonables. Esta baja del IVA contribuye fundamentalmente a bajar productos de la canasta familiar y hacer que entre débitos y créditos las compensaciones no signifiquen grandes pagos y donde la evasión no tenga tanto sentido…

– ¿Ya no hay más control de precios?

– El control de precios no funciona ni va a funcionar en ningún lugar del mundo. La inflación está relacionada con la base monetaria y con la emisión. Lo que necesitamos es que los inversores extranjeros crean en nuestro modelo económico y se decidan a invertir, cosa que aún no ha sucedido y que no va a suceder. En Estados Unidos, acaban de bajar la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, por lo que un inversor extranjero tiene eso para elegir contra el 35% que está aplicado en Argentina. El gobierno en ese aspecto, en el famoso paquete impositivo, tomó una medida interesante, buscando dar una señal positiva a los inversores, a la empresa y por otro lado, el haberle fijado una tasa de impuestos a las rentas financieras, cosa que antes no sucedió en Argentina. A los que producen y generan fuentes de trabajo, de alguna manera hay que alentarlos para generar más empleo, es la mejor manera de salir de la desocupación y del 30% de pobreza que tenemos en Argentina, que es un caso inédito e inexplicable…

– ¿Cómo afecta a la industria el aumento de combustibles, la luz, el gas…?

– En nuestra provincia siempre estuvimos pagando mucho más cerca de los costos tarifarios. En cambio en Buenos Aires y en el conurbano, tuvieron subsidios durante la última década que no tuvimos en el interior. Ahora se están haciendo ajustes y a pesar de todo, las tarifas siguen retrasadas. El consumismo y populismo es como una fiesta. Es muy lindo, pero alguien tiene que pagar la fiesta…

– ¿Están exportando?

– Prácticamente no exportamos. Hay un círculo vicioso. El tipo de cambio recién ahora está empezando a ser interesante. Exportar pollos con un tipo de cambio de $21 suena más razonable en la medida que los costos internos no se vayan trasladando. En un tiempo vendíamos pollo a países limítrofes, pero somos básicamente una empresa orientada al consumo interno…