Aseguran que la lepra no es una enfermedad “del pasado”

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El último domingo de enero de cada año se conmemora el “Día Mundial de Lucha contra la Lepra”, una enfermedad infecciosa crónica, causada por un bacilo acidorresistente, que afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, los ojos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y otras estructuras.

El período de incubación varía entre 9 meses y 20 años y se transmite a través de gotículas nasales y orales durante contactos estrechos y frecuentes con casos sin tratar. Es una enfermedad curable y cuando se la aborda en sus fases iniciales, disminuyen considerablemente sus consecuencias. Es considerada por muchos como una enfermedad del pasado, pero sigue habiendo casos en el país y lo que tampoco erradicó el paso del tiempo, es la estigmatización de los pacientes, quienes son discriminados en sus actividades sociales y hasta por sus propias familias por el temor al contagio.

En Entre Ríos, durante décadas, funcionó – en Colonia Ensayo – un hospital que atendía a casos con esta enfermedad de toda provincia y la región. Con el avance de la ciencia, la lepra dejó de requerir internación permanente y ahora con medicación y tratamiento, se logra que el paciente se negativice y no contagie a otros.

Hay que aclarar que se contagia de persona a persona por un contacto directo y prolongado, calculado en aproximadamente de 3 a 5 años. Se produce entre un enfermo con posibilidad de transmitir la enfermedad (ya que no todos los que padecen lepra eliminan bacilos fuera de su organismo) y una persona sana susceptible. Es decir que debe mediar una predisposición especial para poder enfermar. La mayoría de las personas posee resistencia natural al Mycobacterium leprae.

Se calcula que en todo el mundo, se presentan 200.000 nuevos casos por año, siendo Brasil uno de los países con más alta cantidad de enfermos. Con un promedio de 280-290 por año, la lepra aún subsiste en Argentina y ese número es aún mayor si se toma en cuenta que existe una tasa oculta del 30%, según estimaciones de la Sociedad Argentina de Dermatología.

La SAD, cada año, viene desarrollando la Campaña Nacional de Educación y Prevención de la Lepra, en la que se pone acento en la prevención y la detección temprana y en difundir a la población que los medicamentos para tratarla, son gratuitos. También se resalta la importancia de derribar el mito que asocia a esta enfermedad con el contagio inmediato y el aislamiento.

El Dr. Jorge Tiscornia, coordinador de dicha campaña, señaló que “la lepra hoy es de muy bajo contagio, es totalmente curable y el tratamiento es ambulatorio. El problema es que muchos pacientes llegan con la enfermedad muy avanzada, porque no tienen un diagnóstico temprano. Algunos no consultan por desconocimiento, pero también a veces pasan dos o tres años sin diagnóstico porque muchos médicos no toman en cuenta que la lepra aún existe. En ese sentido, es estratégica la capacitación del personal de salud, para que tenga conocimiento de que la lepra sigue existiendo y así pueda reconocer los primeros síntomas de esta enfermedad y tratarla a tiempo”.

Cabe resaltar que entre los síntomas, está que en la piel aparecen manchas (máculas) con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello y/o de la transpiración. Según la forma clínica pueden presentarse nódulos (lesiones tubérculo – nodulares llamadas lepromas) y engrosamiento de la piel (placas, infiltración) y/o nervios periféricos con dolor espontáneo o a la compresión. Generalmente se produce un trastorno de la sensibilidad, que va desde una leve hipoestesia (adormecimiento) a una anestesia total. Así, poco a poco, por falta de cuidado y de un tratamiento oportuno, las heridas se infectan ocasionando un daño que al cabo del tiempo producen las discapacidades y deformidades que todos conocemos o imaginamos en relación a esta enfermedad.

Se aclara que el enfermo de lepra puede y debe realizar una vida completamente normal, con todos sus derechos y deberes sociales y civiles. Puede casarse, deambular, trabajar, sin ningún tipo de restricción ni consideración especial. Lo único que debe hacer diferente, es realizar el tratamiento adecuado y completo y tomar todos los recaudos para prevenir eventuales discapacidades.

Por el momento no existe una vacuna eficaz contra la lepra. La aplicación generalizada de la BCG (vacuna contra la tuberculosis) es probablemente un factor contribuyente a la declinación de la incidencia de los casos de lepra en nuestro medio, “pero no es recomendado repetir las dosis de BCG para impedir esta enfermedad” destacaron desde la mencionada entidad.