Cáncer: Especialista habló de prevención y controles para detecciones tempranas

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Según la Organización Mundial de la Salud, al menos un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse. Por ejemplo, el tabaquismo es el factor de riesgo evitable que provoca daños irreversibles en pulmones, esófago, laringe (cuerdas vocales), boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, entre otros órganos. Alrededor del 70% de los casos de cáncer de pulmón puede deberse al tabaquismo como única causa y se ha demostrado científicamente que el humo ajeno, genera graves consecuencias en adultos no fumadores. El consumo de alcohol es un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer y el mismo aumenta con la cantidad consumida y eso se multiplica, si el bebedor también es un fumador empedernido.

También, un modo importante de afrontar la lucha contra el cáncer consiste en modificar la alimentación. Está comprobado que existe un nexo entre el sobrepeso y la obesidad con algunos tipos de cáncer, como el de esófago, colon y recto, mama, endometrio y riñón. En ese marco, las dietas ricas en frutas y hortalizas, pueden tener un efecto de protección, se recuerda desde la OMS, que remarca que una actividad física regular y el mantenimiento de un peso corporal saludable, reducen considerablemente el riesgo de contraer esta difícil y dura enfermedad. 

El Dr. Adriel Rodríguez Espínola, especialista en Oncología, expresó que “en el consultorio, cuando llega un paciente, uno no debe perder la posibilidad de concientizar acerca de cuánto se puede hacer para prevenir. Hay políticas de salud a nivel internacional y nacional que ayudan en ese sentido. Por ejemplo, hoy en día en nuestro país, cada vez más niños y niñas se vacunan contra el VPH, que es el Virus del Papiloma Humano, que previene una enfermedad que suele afectar a chicas jóvenes. Esta vacunación, que es una prevención primaria, significa adelantarnos a algo antes que ocurra y en un segundo nivel de prevención, para la detección del cáncer de cuello de útero, utilizamos el Papanicolaou, cosa que deberían hacer todos los años las mujeres desde que están en una relación de pareja. El objetivo, en este caso, es encontrar tempranamente una posible enfermedad. Cómo médico oncólogo, siempre acostumbramos a preguntar a los pacientes por los antecedentes familiares. Existe un riesgo hereditario de cáncer que la mayoría de las veces, no es la causa principal, pero que no debemos descartar. Nos encontramos con que un abuelo, un tío o una madre fallecieron de un tumor del que se desconocía de qué se trataba. Hoy en día disponemos de aparatos sofisticados que nos permiten encontrar cosas, que antes eran difíciles de rotular de alguna forma. Hoy con las tomografías, resonancias y demás, se es cada vez más eficaz a la hora de detectar anormalidades y nos vamos a encontrar con la posibilidad de conocer la enfermedad de manera más temprana, lo que ayudará en el tratamiento” expresó en diálogo con Nydia Schmidt en el programa “Mañana de Todos” (FM Libertad 98.3).

El profesional destacó que “hay tumores que se pueden relacionar altamente con el estilo de vida de la persona. El tabaquismo y el alcoholismo por ejemplo, aumentan el riesgo, puntualmente el primero incrementa la posibilidad de un tumor de lengua o labio. Y para quienes consumen además alcohol, el riesgo se multiplica. Hay un efecto de potenciación. El cáncer de colon está relacionado a lo que comemos o la mayoría de los melanomas, tienen relación con la exposición al sol sobre todo en la etapa de la niñez”.  

– ¿Cómo se relaciona y trabaja en conjunto, la Oncología con otras especialidades médicas?

– Actuamos unidos a la cirugía por ejemplo. También trabajamos en conjunto con los médicos especialistas en radio-terapia, con nutricionistas. De alguna forma tratamos de dirigir y poner el orden más adecuado para beneficiar al paciente de la mejor manera posible. El oncólogo interviene siempre que haya un diagnóstico de cáncer o algún grupo de células que se han convertido en malignas. Y ante ese diagnóstico, adquirimos un papel importante, debemos coordinar los tiempos, los momentos de cada tratamiento. Hay que diferenciar al grupo de enfermedades que podemos catalogar como neoplasias o tumores que no son estrictamente malignos, de otros que sí lo son, que tienen el potencial de hacer metástasis y provocar daño en otro lugar, distinto al sitio donde se originó.