Pastor Kucharenko: “Lean la Biblia y tendrán motivos para vivir”

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En comunicación con El Observador, el Pr. Carlos Kucharenko (Templo Buenas Nuevas de Paraná), dio su parecer sobre lo que llamó “El dolor de Crespo”, ante los lamentables casos – ocurridos en diciembre pasado – de personas que murieron por propia decisión.

“Vivo en Paraná, pero tengo amigos en esta localidad, que tiene como historia, el esfuerzo y trabajo. Es una ciudad próspera, educada y casi un modelo de sociedad. Los inmigrantes fueron los bisabuelos y abuelos que crearon esta prosperidad, en tiempos de guerra en sus países de origen. Tenemos que mencionar que con ellos, vino la creencia y la práctica de sus respectivos credos. Llegaron con una Biblia, protestantes y católicos. Una fe y comunión con Jesús muy destacada, que ellos lo entendían, como lo más importante. La pregunta es: ¿la generación que dejaron fue enriquecida con mayor comunión con Dios…? La respuesta es no, la prosperidad los alejó de la fe. No es lo que los abuelos querían. Cuando una generación hereda el esfuerzo que no hizo, comete el mismo error que el pueblo de Israel, se olvida de Dios”.

Dirigiéndose al crespense, sugirió: “Busca en tu biblioteca, quizás encuentres la Biblia del abuelo que nunca practicaste. Dios nos enseña a amar la vida y luego se encarga de lo material. Esta nueva generación, parecería que no necesita de Él, porque cree tenerlo todo, pero… ¿para qué? Personalmente no conozco en profundidad las cosas que ocurrieron, pero no deja de doler. Jesús fue experimentado en quebranto y llevó en la cruz nuestros dolores. La falta de felicidad es un gran dolor y se llega a creer que yéndonos de la misma, se termina todo. No es momento de buscar culpables, pero sí de reflexionar. ¿El dinero es todo? No. La vida eterna es todo. Los padres: ¿llevan a su familia a la Iglesia? Lean la Biblia y tendrán motivos para vivir. La riqueza sin Dios produce orgullo y está en contra de la humildad. Jesús dijo: ‘Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón’”.

El pastor, se preguntó nuevamente: “¿Qué pasó con la fe de Crespo…?” y agregó que “hay muchos niños y adolescentes en la ciudad, preparémoslos para que este dolor no se repita. Hay que despertar, arrepentirse y tomar decisiones. Volver a la fe que impulsaron esos abuelos y padres, no importa la Iglesia a la que vaya, si allí se predica a Jesús”.