Recomendaciones para evitar conjuntivitis en las piletas

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La conjuntivitis es una de las afecciones del ojo más frecuentes en niños y adultos en el mundo. Es la inflamación del tejido fino y transparente que cubre el interior del párpado y la parte blanca del ojo. Las principales causas son por virus, bacterias, alérgenos (como la caspa de las mascotas o los ácaros del polvo) y las sustancias irritantes, como por ejemplo, el cloro de las piscinas.

Los signos y síntomas de la conjuntivitis pueden variar, pero por lo general, incluyen enrojecimiento o inflamación de la parte blanca del ojo, aumento en la cantidad de lágrimas, secreción ocular que puede ser transparente, amarilla, blanca o verde, picazón, irritación o ardor, mayor sensibilidad a la luz, sensación de tener arena en los ojos, lagañas en los párpados o las pestañas, entre otros.

La mayoría de los casos de conjuntivitis son leves y mejoran por sí mismos, incluso sin tratamiento. Sin embargo, en algunas ocasiones se necesita un tratamiento específico, en especial si hay dolor, visión borrosa o enrojecimiento intenso en el ojo.

Muy contagiosa   

La conjuntivitis causada por virus o bacterias es muy contagiosa y se propaga fácil y rápidamente de persona a persona y el consejo es lavarse las manos frecuentemente, no tocarse y frotarse los ojos y evitar compartir maquillaje, lentes de contacto, anteojos, toallas y almohadas. Es recomendable asimismo usar antiparras en las piscinas y utilizar lentes con protección UV.

La infección se produce con facilidad por las secreciones de los ojos, la nariz y la boca de los afectados. Si las personas de su entorno tocan las mismas tazas, vasos, toallas o sábanas pueden adquirir la infección, o si los afectados nadan en una pileta, también aumentan las chances de contagiar a otros. Por ello es fundamental la educación del paciente con conjuntivitis. El cuadro dura entre 8 y 12 días, pero en oportunidades puede prolongarse, causando serias complicaciones.

Desarrollan medicamento   

A partir de una iniciativa de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y con el aporte del INTI, se desarrolló un novedoso compuesto para atacar el virus que causa la conjuntivitis. El desarrollo del nuevo fármaco con capitales nacionales es un proyecto pionero y se da como resultado de un trabajo conjunto entre la industria y las instituciones públicas.

“Nuestra participación en el proyecto consistió en el desarrollo de un proceso para obtener el material en mayor escala y ensayar el nuevo producto en animales, paso requerido en la industria médica antes de su comercialización”, dijo María Julieta Comin, coordinadora de Síntesis Orgánica-Productos Naturales del INTI.

“Transformamos el procedimiento original en un proceso más eficiente y económico, logrando reducir el número de operaciones para llegar al mismo producto”, explicó la doctora Lucía Gandolfi Donadío, jefa del Laboratorio de Síntesis Orgánica de INTI-Química. Además, elaboraron “un método analítico para controlar el proceso y la calidad del producto final por cromatografía líquida de alta eficacia”.