Habrá tobillera electrónica para control y seguimiento de prisión domiciliaria

0
7

Se realizó este martes la presentación oficial del sistema de sistema electrónico de seguimiento de prisión domiciliaria, que es utilizado a pedido de la Justicia y controlado por el Servicio Penitenciario de Entre Ríos. En el acto estuvieron presentes, la ministra de Gobierno, Dra. Rosario Romero, el procurador General del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Jorge García; el defensor, Maximiliano Benítez; el secretario de Justicia, Pablo Biaggini y el jefe del departamento de Seguridad Informática y Monitoreo Electrónico del Servicio Penitenciario, Carlos Salomón.

 

“La provincia ya lo está utilizando, tenemos un importante número de tobilleras electrónicas comprometidas por parte de Nación, porque es un programa nacional”, indicó la Dra. Romero.

 

Por su parte, Maximiliano Benítez, sostuvo que desde el Ministerio Público de la Defensa han planteando el uso de las tobilleras como una “solución paliativa” al problema de la superpoblación carcelaria.

 

“Es sabido que es necesario hacer una unidad penal nueva en la provincia, pero mientras tanto, hay cuestiones paliativas, una de estas es el de las tobilleras electrónicas, que es un mecanismo realmente muy seguro y que de aplicarse correctamente, va a permitir que muchos de los internos que están ocupando un cupo en las unidades penales puedan pasar la última parte de su condena en su domicilio, con todas las ventajas que esto causa, no solamente al sistema sino para la reinserción de los internos y con la posibilidad de un monitoreo estricto por parte del Estado”, indicó el defensor Benítez.

 

“Si a esto le sumamos algo que se está implementando, que es muy beneficioso, como las casas de pre-egreso, creo que se pueden sumar un 8 o 10 por ciento de la población penal. Con estas dos alternativas ya estaríamos descomprimiendo en gran medida la población carcelaria”, señaló.

 

Respecto a las características de los internos que estarían contemplados en este sistema, Benítez explicó: “Pueden ser internos ya con salida, que tengan más de 70 años o que padezcan alguna enfermedad. La verdad que es muy seguro y prácticamente es imposible que se pueda violar el sistema sin que el monitoreo lo advierta”.