Un sacerdote y 3 pastores opinaron sobre qué es la Navidad para ellos

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Estamos a horas de celebrarse la Navidad 2017 y esperando la misma, visitaron el Centro Periodístico de Entre Ríos, el Padre Julio Fáes (Parroquia Ntra. Sra. del Rosario de Crespo) y los pastores José Rabinovich (Iglesia Adventista del Plata), Tony Penella (Iglesia “Comunidad Cristiana”) y Bernardo Ikert (Iglesia Evangélica Congregacional). En diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador y conductor del programa “Grandes Reportajes” de Canal 6 ERTV, opinaron sobre qué significa y cómo debería celebrarse la conmemoración más importante del mundo cristiano.

– ¿Qué es para ustedes la Navidad?

– (Rabinovich) Navidad es nacer a la vida para dar. Cristo no vino al mundo para condenar, sino para salvarlo. No importa la religión que tengamos. En tiempos finales, no habrá religiones, sino “el que cree y el que no cree”. Valoro la propuesta del Papa Francisco que dijo: “Dejemos las diferencias de lado”. Para mí Navidad es pedirle a Dios que nos utilice como instrumentos (positivos) en el lugar que estemos. En el caso personal, agradezco de haberlo conocido, porque terminé abogacía, escribanía y nada de eso me sirvió para ser feliz. Y cuando conocí a Cristo, me di cuenta que no importaba la profesión que tengamos…

– (Fáes) Con el Padre Rubén Schmidt (párroco) diseñamos unas tarjetas para repartir entre las familias en esta Navidad y buscamos palabras claves: “Paz” y “el bien”. Son sentimientos y valores que siempre hay que recordar, por más que ya los tengamos claros. Si tengo que dejar un mensaje concreto por la Navidad, digo “hay que ser humildes” y buscar la paz, construyendo el bien…

– ¿Cómo creen que la sociedad valora la Navidad?

– (Fáes) Tengo 31 años, por lo que recién estoy empezando el ministerio, con lo que esto implica, pero con toda la vitalidad y con muchos desafíos por delante. A modo personal, recuerdo cuando vivía la Navidad en mi casa, donde era sagrado ir a misa y en la Nochebuena, estar todos juntos en una cena familiar, festejando que venía el ‘Niñito’ y a la mañana temprano, abrir los regalos. Ahora la sensación que tengo y con mucho respeto, es que se ha comercializado mucho la Navidad. Miraba estos días los festejos en Capital Federal y en todo momento iban pasando carrozas con duendes, con hadas, con Papá Noel, murgas, pero en ningún momento se pronunció la palabra Jesús. Hemos comercializado una fiesta de reflexión personal, de compartir en familia…

– (Rabinovich) Qué diferente, por ejemplo, sería no utilizar la pirotecnia y con ese dinero, ayudar a las familias que no tienen comida en esta Navidad… Mi padre era panadero y visitaba un asilo, cuando vivíamos en Goya (Corrientes). Él hacía 300 “Pan Dulce” para Navidad, nos llevaba a ese lugar, jugábamos al fútbol con los chicos que estaban allí y preparaba también un asado para todos. Con eso, no pretendía ganar salvación, sino compartir la Navidad…

– (Ikert) Para mí la Navidad fue una necesidad y sigue siéndolo. En San Mateo (Biblia), en el capítulo 1 dice… “Y darás a luz un hijo y llevará el nombre de Jesús, porque Él salvará su pueblo de sus pecados”. Ahí comienza el efecto de esta necesidad. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del Profeta… Y no era necesidad el pan dulce, la sidra, los regalos… Todo eso es muy lindo, las vidrieras se decoran, se iluminan, todo se prepara, pero la Navidad va más allá. Muchas veces, después del 24 y 25 de diciembre ¿A cuántas personas no les pasó nada en su vida después de Navidad? Creo que como pastores y sacerdotes y los que no están aquí, pero que son parte de este ministerio, tenemos que ir al encuentro de esa gente, para decirles que Jesús es su Salvador y que no hay otro camino… Me acuerdo de mi infancia, porque llegaba Navidad y esperábamos el regalito. Navidad es regalar, pero es bueno no olvidar el principio del regalo que nos ha hecho Dios. No es sólo comer pan dulce y tomar sidra, sino mirarnos cómo está nuestra vida, si Dios nació en el pesebre de mi corazón. Navidad no es sólo un arbolito, que es muy lindo, sino que Jesús venga a ser nuestra luz.

– Para los agnósticos, ateos y los no practicantes, le es difícil entender que un tal Jesús nació hace 2017 años para salvar al mundo…

– (Rabinovich) Tenemos que conocer a Jesús por medio de la lectura del Evangelio, que nos va a llevar a conocerlo. No es algo que vimos por televisión o en algún otro escenario, sino tiene que ver con una relación espiritual, con algo práctico. Nosotros tenemos que conocer a Jesús y como consecuencia, vamos a entender de qué se trata la Navidad. Podemos descorchar una sidra, comer pan dulce, garrapiñadas, que está bueno eso, pero la esencia de la Navidad es Cristo, autor y consumador de nuestra salvación. Hablar de Navidad es algo profundo que no se alcanza con festejar. Necesitamos tener una revelación, que va a venir cuando le pidamos a Cristo que sea nuestro salvador…

– Antonio, hubo un encuentro de iglesias evangélicas y católicas el viernes 15 para prepararse para la Navidad…

– (Penella) Sí. Lo hicimos porque queremos seguir en esta buena imagen que necesita ver la sociedad, porque al vernos juntos, comienza a distinguir de qué se trata el Evangelio… Yo estuve en el primer encuentro de católicos y evangélicos que hubo en el Luna Park, donde también estuvo el cardenal Bergoglio (hoy Papa) y todos orábamos juntos…

– (Rabinovich) El sacerdote cuando dice “Es palabra de Dios”, la congregación contesta: “Te alabamos Señor”. No es solamente reunirme por la tradición. La palabra de Dios es el regalo más grande que queremos dejar a la comunidad. En San Mateo 24,14 dice… “Será predicado este Evangelio a toda tribu, lengua y Nación”, pero por testimonio, no sólo decir una cosa y hacer otra…

– (Ikert) Muchas veces en Navidad todo es lindo, pero también es un ajuste de cuenta de que un día tendremos que rendir. Porque muchos van a estar festejando este 24 con regalos y comidas y no el nacimiento de Jesús como el Salvador del mundo. El mismo Jesús, volverá un día para ser juez y a muchos les va a decir: “No tenés lugar en mi reino, porque no me recibiste como señor y Salvador”. Entonces, que en esta Navidad, más que sidra y pan dulce, hay que recibir a Jesús…

– (Rabinovich) No estoy pretendiendo que se haga una misa todos los días, pero en esta Navidad, que Cristo sea lo importante. Que se lea la Biblia y que se agradezca al Señor por todas las cosas que nos dio…

– Navidad también es una oportunidad de acercar a los amigos y familias desunidas…

– (Rabinovich) Sí, porque la palabra de Dios es alimento para el alma y el mejor regalo de Navidad viene a través de Jesús… Hoy es bueno no gritar, no pelear, pero sí vivir el Evangelio…

– (Penella) Pablo dice en Efesios 1 que Jesús nos bendijo con toda bendición espiritual. Nosotros solemos saludarnos con un: “Que Dios te bendiga”, pero Dios ya nos bendijo. Si no estás en Cristo, no existe esa bendición. Jesús es la revelación de Dios y tenemos que volver a Él con un corazón sencillo. Dios recibe a aquellos que vienen con un corazón arrepentido si nos hemos equivocado. Es un cambio de actitud, de mentalidad. Me vuelvo hacia Él porqué en Él está la vida y la senda para el bien de la familia…