¿Por qué se tiene miedo y fobia a ciertas cosas o situaciones de la vida?

Publicado el 11 de Junio de 2017 por

El miedo puede ser un arma que ayuda al ser humano a su supervivencia, pero cuando se vuelve una reacción incontrolable e irracional, puede convertirse en una fobia y afectar su vida cotidiana. Según revelan diferentes estudios, las consultas por ese trastorno en el país crecieron más del 100% en la última década. Los primeros síntomas de la enfermedad aparecen durante la adolescencia, pero las consultas llegan recién en la edad adulta.

Para los especialistas, se trata de una condición crónica y debilitante que origina invalidez social y laboral, debido a que quienes la sufren “padecen un temor persistente a ser humillados o ridiculizados mientras estén expuestos a una relación interpersonal”. Varios trabajos sobre el tema coinciden en que el avance de este trastorno tiene que ver con el tipo de vida que se lleva, “porque los seres humanos son cada vez más individualistas, tienen tendencia al aislamiento y la gente se pasa horas en soledad frente a la computadora. Todo eso lleva a que cada vez sea más difícil comunicarse”.

El psiquiatra Enzo Cascardo, presidente honorario de la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad, señaló que “la fobia social es una enfermedad que deteriora el funcionamiento global del ser humano” y remarca que quienes la padecen, “evitan cualquier contacto y situación porque temen que su comportamiento sea valorado negativamente. Se sienten juzgados todo el tiempo”.

Las causas de estos trastornos son variadas e involucran factores biológicos, psíquicos, históricos y ambientales del individuo. Los hijos de padres extremadamente cuidadosos u obsesivos por ejemplo, son proclives a padecer alguna fobia. Además, la vertiginosidad de la vida actual y el stress, contribuyen a desencadenar cuadros que están latentes, lo mismo los traumas severos y los duelos inconclusos.

 

Síntomas y formas

 

Los síntomas más comunes que acompañan al miedo, son los mareos, náuseas, angustia, palpitaciones, taquicardia y sudoración. También se puede sentir dolor en el pecho, que las extremidades se duermen o falta de respiración, entre otras manifestaciones.

Cabe acotar que existen diferentes clasificaciones de fobias y entre las más frecuentes están las sociales, que suelen aparecer en la adolescencia, tiene antecedentes en la infancia, por timidez o inhibición social y se presenta del 3% al 13% en la población en general. También están las específicas, que se enfocan en objetos o situaciones concretas. Algunas de las más comunes son a las alturas, a las serpientes, el encierro, las arañas, las enfermedades, a volar, al agua y hasta salir a la calle. Sin embargo, hay quienes presentan miedos que son atípicos, como la somnifobia (a dormir), sofofobia (miedo a saber algo nuevo), a los colores (xantofobia, en el caso del amarillo y eritrofobia, si se teme al rojo), entre otros.

 

Tiene cura

 

Especialistas aseguran que se puede curar la fobia. Generalmente, el tratamiento tiene un abordaje cognitivo conductual y en el caso de las específicas antes mencionadas, los tratamientos pueden demandar unas pocas sesiones. Desde la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad señalaron que en situaciones más delicadas, pueden extenderse por 18 meses o más, pero con un tratamiento adecuado, la persona puede recuperarse totalmente.