Duros conceptos del empresario Franz Sagemüller sobre economía y política

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Este viernes 26 de mayo, se cumplió el 121° aniversario de la creación de “Alimentos Sagemüller SA”, una de las empresas familiares más importantes de la provincia, con sede central en Crespo y distribución de sus productos en casi todo el país. Esta semana, el presidente de la compañía, Lic. Franz Sagemüller, en diálogo con El Observador, se refirió al presente y a los importantes proyectos que tienen. Fue muy crítico del anterior gobierno nacional y dijo que hay que tenerle paciencia al que encabeza Mauricio Macri. También habló de la corrupción, la cultura del trabajo, la falta de créditos en los bancos a tasas accesibles para emprendedores, de su padre y abuelo, de que espera hace un año que el gobernador lo reciba, entre otros temas.

– ¿Cuántos empleados tiene hoy Sagemüller SA?

– Con Buenos Aires, Crespo y alrededores, unos 500. Hoy producimos más que hace 20 años, que teníamos un 25% más de gente. La productividad aumentó…

– ¿Cómo recibe la empresa este 121º aniversario?

– Por naturaleza, los empresarios estamos obligados a ser optimistas y más ahora que vemos que se están dando cambios importantes en el país. Argentina nuevamente se está insertando en el mundo. Contamos con un gobierno nacional serio y fundamentalmente honesto. Todos fuimos educados con la idea de que la honestidad era una condición mínima y básica y es algo que vuelve a caracterizar a Argentina y que se había perdido durante los últimos años y de una manera escandalosa. Fuimos víctimas de una asociación ilícita que durante mucho tiempo operó en este país y que hizo un enorme daño. A tal punto, que a la corrupción no le damos la debida importancia, cuando es un factor determinante en el desarrollo de una sociedad. Con la corrupción aumenta el hambre, por lo que hoy en este país, que produce la proteína animal y vegetal más barata del mundo, tenemos más del 30% de indigentes. El gobierno de Macri está intentando revertir la corrupción, pero ha recibido una herencia nefasta. Solamente con esfuerzo, trabajo y con dedicación se puede salir de lo que ha dejado esta gente y va a llevar mucho tiempo. Desgraciadamente somos todos muy ansiosos y pensamos que con un acto eleccionario resolvemos los problemas. Y no es así. Tenemos un país con enormes oportunidades, pero hay riquezas que no dejan de ser potenciales. Lo que vale, es lo que generamos todos los días trabajando y esa cultura del trabajo, es la que hemos perdido y que debemos recuperar…

– Hace años, vimos hasta algunos afiches suyos como posible precandidato a gobernador ¿Le queda como materia pendiente el campo político?

– No. Lo que sí hice y voy a seguir haciendo, es colaborar con la gente de buena voluntad. Estar activo, en política, ya no. Igualmente, de alguna manera, el desarrollo del quehacer diario que tenemos, está muy vinculado a la política. Los empresarios no podemos desconocerla, porque cumplimos un rol social preponderante e importante. Tenemos que defender las fuentes de trabajo y a la gente que nos acompaña. No hace falta ser funcionario público o un político electo. A nuestras opiniones las podemos dar, ya que somos parte de la sociedad…

– ¿Qué cree que sucederá en las próximas elecciones?

– La elección de medio término es de fundamental importancia y este gobierno tiene la necesidad de ganar. Creo que están dadas las condiciones para que lo logre. Empezó bien, pero también hay algunos temas económicos para ver. Hay brotes verdes y se ve que lentamente el país se está reordenando. Pero no es tan sencillo. Los argentinos deberemos tener un mínimo de tolerancia y me da la impresión que vamos a ir para adelante. Hoy hay diálogo, tenemos un INDEC que informa y contamos con un presidente que dialoga con el periodismo. Eso antes no sucedía. Estamos volviendo a querer parecernos a una república…

– Pero todavía no llegan las inversiones foráneas prometidas…

– Creo que en el gobierno han sido demasiado optimistas. Se salió del default, se arregló con los Holdauts, pero la inversión no iba a venir de manera automática. Argentina no tiene la mejor de las imágenes internacionales. Todo lo contrario. Para mejorarla, tenemos que hacer buena letra durante un buen tiempo. El presidente Macri estuvo en Japón y se le reclamaba seriedad y fundamentalmente seguridad jurídica ¿quién va a venir a invertir, si no tenemos seguridad jurídica? Si ni los propios argentinos creemos en la justicia, no podemos pretender que los extranjeros de manera inmediata vengan a invertir acá. Ese proceso está en marcha, pero es lento. No hay otra alternativa. Las crisis no se resuelven espontáneamente o de un día para el otro. Requieren de un tiempo. Si pensamos en un horizonte a futuro, 20 años nos va a llevar a poner este país en el lugar que se merece. Pero alguien tiene que iniciarlo y esta gestión lo está haciendo…

– El contexto latinoamericano tampoco ayuda: Brasil complicado, Venezuela complicada…

La corrupción ha sido uno de los factores determinantes del subdesarrollo de nuestra Latinoamérica. En Brasil están de capas caídas, a tal punto que lo que pasó en 2001 en Argentina, de alguna manera se traslada a Brasil y cuando uno ve las manifestaciones, piden que se vayan todos. No tienen hoy políticos que puedan representar a la ciudadanía y es un grave problema que afecta nuestra relación con nuestros socios mayores…

– ¿Qué opina del gobierno de Trump en USA?

– Lo que me gusta fundamentalmente es que es un candidato que viene del anti-sistema. Este señor se enfrentó a la clase política de ese país y les devuelve de alguna manera el “sueño americano”. Obviamente tiene cosas muy negativas: construir un muro en México es sin sentido y hasta él sabe que no se puede hacer. Los argentinos tenemos que mantener buenas relaciones con ellos. No estamos para condicionar y tenemos que insertarnos en el mundo. Argentina representa solamente el 1% de las riquezas del mundo. Hay que aprender a ser humildes. Somos insignificantes con ese 1% de PBI, por lo que tenemos que construir con el resto de la comunidad internacional, lazos de amistad que le permitan a la Argentina, lo que alguna vez fuimos y esa posibilidad existe.

 

Gobierno provincial

 

– ¿Cómo conceptúa el gobierno de Gustavo Bordet en ER?

– Tuve la oportunidad de saludarlo una vez en Seguí. Me parece que le falta juntarse más con algunos empresarios. Debería saber el gobernador que hay muchos problemas. Que ésta es una provincia que no tiene energía suficiente para poder hacer algunas inversiones. Nosotros tenemos un emprendimiento productivo en Molino Doll, que está en el punto medio de los 3 departamentos más agrícolas de la provincia. Y en ese lugar, teníamos pensado construir una planta de balanceados, pero como no hay energía suficiente, la tendríamos que llevar desde Aldea Protestante y tiene un costo enorme. Muchos gobiernos pretenden que los empresarios nos hagamos cargo de servicios que los gobiernos están obligados a ofrecerlos de manera constante, cosa que hoy no existe. Esta no es básicamente una provincia muy progresista. En esa oportunidad que hablé con el gobernador Bordet, le pedí si podíamos reunirnos para presentarle un proyecto…  Y de eso va a hacer casi un año y todavía estoy esperando que me llame. Lo que tienen que darse cuenta los gobernantes, es que en un año, las cosas cambian. Un proyecto que uno tenía en un tiempo, después probablemente no sea el mismo. Esta es una provincia que se ha desindustrializado, que no tiene un puerto de aguas profundas, donde por sus propios medios no puede atracar y salir un barco Panamax (ultramar). Para eso se requiere no menos de 32 pies, con una banda de 300 metros libres y eso no lo tenemos en el río Paraná…

– ¿Cómo se podría industrializar más la provincia…?

– A la provincia le conviene seguir sumando valor agregado. La soja es muy importante, pero no genera fuente de trabajo como lo hacen otras actividades y eso tenemos que defender en Entre Ríos. Pero estando sentados en un escritorio en Paraná, va a ser difícil que los funcionarios consigan empresarios que inviertan en la provincia, amén de que cualquier empresario de nivel que llegue a la Casa de Gobierno de Entre Ríos, lo primero que va a sufrir es un ataque de depresión, porque entrar allí es deprimente: los cables están colgados como hace 30 años atrás. Con eso nomás, desmotivaría fuertemente a que haya emprendedores importantes. Porque para instalar una planta, hay que invertir cientos de millones de dólares y para eso hay que generar confianza. Es una visión cruda, pero es la realidad…

 

Proyectos empresariales

 

– ¿Cuáles son los proyectos para Alimentos Sagemüller…?

– Acabamos de lanzar una nueva línea de aceites y seguimos con el agregado de valor. Esta empresa es un ejemplo en eso. Nosotros recibimos el trigo, lo transformamos en harinas, lo dividimos en distintos tipos de harinas… Somos los únicos de la provincia que trabajamos con arroz, maíz, soja y trigo y los transformamos en productos de consumo final que terminan en las góndolas. Para generar en nuestra actividad una nueva fuente de trabajo, se necesitan 300.000 dólares. Son recursos los que hacen falta y los créditos accesibles prácticamente no existen. Todo lo que hacemos es con recursos propios. Brasil tiene una organización que está al servicio de la producción y en Argentina no contamos con esa herramienta. En décadas anteriores, los amigos del poder obtenían estos créditos. Nosotros nunca fuimos amigos del poder. Si lo fuéramos, no podría estar opinando de esta manera…

– ¿Hay buenas posibilidades en el mercado exportador?

El tipo de cambio está atrasado y nos desfavorece. Hoy en exportación no se cubre ni el costo variable. Personalmente creo que los argentinos necesitamos un tipo de cambio alto. Ezeiza y Aeroparque quedan abarrotados de turistas que viajan al extranjero, porque es más barato ir a Miami que pasar una semana en Bariloche y el gobierno es consciente de esa situación. Tiene un déficit fiscal importante, que no lo puede bajar drásticamente, porque significaría tener connotaciones sociales muy graves. Lo tiene que hacer de manera muy gradual. No hay otro camino…

 

Concentración en Crespo

 

– Antes tenían fábricas en Brasil, San Luis… y vemos que las está concentrando ahora mayoritariamente en Crespo…

– Sí, las trajimos a Crespo y hemos superado los niveles de producción que teníamos allá. En Buenos Aires tenemos un centro de distribución (sobre Panamericana), porque el 50% de los supermercados está en esa ciudad y una empresa que pretende ser de consumo masivo debe tenerlo. Lo mejor que podemos hacer es agregar valor agregado a la producción primaria, pero no es una cuestión tan sencilla. Las empresas de consumo masivo como nosotros, se tienen que distinguir por su capital marcario y la fuerza de distribución, que es más importante que los procesos industriales…

– Además del molino harinero, trabajan con el arroz…

Los correntinos ya producen más arroz que Entre Ríos, porque ellos tienen ventajas competitivas. Allí, los grandes productores de arroz, tienen represas que hacen que el costo de elevar el agua sea menor y tienen el apoyo del gobierno con motores eléctricos. Acá, el grueso de la producción arrocera sigue trabajando con motores a combustible, que es muy caro y descoloca a Entre Ríos. Es una crítica a todos los gobiernos que hubo desde 1983 a la fecha, salvando un poco el del Dr. Montiel, que tuvo una gestión razonable. Necesitamos que se tenga una visión estratégica y que de alguna manera sea un estadista y se sume al esfuerzo nacional y entonces la provincia va a cambiar….

 

Nuevos productos

 

– Se ven construcciones y modificaciones en casi todos los edificios de Sagemüller SA …  

– Por el crecimiento de la empresa en estos últimos años, se usarán las instalaciones de la ex aceitera para construir e incrementar nuestras actividades. Vamos a desarrollar una nueva actividad de altísimo valor agregado, dentro del rubro de alimentos para mascotas, que en el mundo están básicamente orientados a los alimentos secos. Pero en Europa avanzan enormemente los alimentos húmedos, la comida preparada y lista para consumir para perros y gatos, que no son secos. Vamos a incursionar en eso, porque sabemos que el futuro viene por ese lado. Argentina cuenta con ventajas comparativas, que hay que aprovechar. Los japoneses no tienen ventajas comparativas. Las ventajas competitivas son los propios japoneses y en Argentina tenemos que entrar en una etapa donde siendo serios, aprovechemos las oportunidades. Porque hay inteligencia desaprovechada y más si seguimos con esta idea del populismo y repartir la riqueza que no tenemos. Hay 2 tipos de riquezas: la productiva, que es la que no se puede repartir y la especulativa, que no genera nada, que hay que combatirla. Hay que defender a los hombres que producen, que crean servicios y si en ese camino hay cientos de miles de personas dedicadas a eso, en algún momento vamos a tener las ventajas competitivas y si hay un sector estratégico del país que tiene esa oportunidad es el sector agroalimentario, la minería, el turismo… El populismo destruye todo… La soja generó una renta importante y ¿dónde están las obras de infraestructura, dónde están los caminos que se iban a hacer con las retenciones…? Esa es la corrupción, que se la llevó la famosa década ganada, que fue la década perdida, a partir de una asociación serial. Hemos tenido delincuentes seriales en este país y eso tenemos que cambiar…

– ¿Cree que el resto del empresariado comparte esta visión tan crítica?

– Mis apreciaciones son duras y parecen hasta poco políticas. Tengo 62 años y si querés a tu país, tenés que decir lo que pensás. No pienso en este momento si al gobernador le va a gustar lo que dije o no. Lo dije porque lo pienso y entre todos tenemos que sincerarnos, dejar de practicar la hipocresía y construir con ejemplos éticos y morales, de eso se trata. No creo que todos los empresarios pensemos igual. Algunos políticamente se mueven de otra manera. En Entre Ríos hay buena gente, pero deberíamos ser más progresistas. No hace falta más que cruzar el río e ir a Santa Fe y vamos a ver la enorme distancia tecnológica que hay. Y también hay diferencia con Uruguay. Ellos, que andaban hace 20 ó 30 años con las famosas “cachilas”, hoy tienen autos nuevos. Tienen a muchos productores argentinos que no quisieron pagar las enormes retenciones en Argentina y se fueron a trabajar a Uruguay, donde se los respeta y tienen seguridad jurídica, cosa que no tenemos nosotros…

– En un reportaje de El Observador, dijo estar molesto, porque quería abrir una industria y que no tenían lugar en el Parque Industrial de Crespo y que se iba a Seguí…

– Sí. Gentilmente la intendencia de Seguí nos dio alrededor de 5 has y esa posibilidad existe… En Crespo, alrededor de nuestro molino arrocero, tenemos un pequeño parque industrial propio, donde tenemos solo 2 hectáreas. El problema más serio con el que contamos es que tenemos que pensar seriamente en ir dónde nos den energía eléctrica, porque en el Parque Industrial de Buenos Aires, en donde estamos, tenemos todos los servicios. La falta de energía y de otras respuestas, nos van a obligar cuando tengamos que hacer la inversión, en pensar seriamente si no lo hacemos en Buenos Aires…

– Sagemüller SA es una de las pocas empresas familiares que no se vendió a capitales externos en los 90…

– Estoy siguiendo el legado que me dejó mi padre (Don Pancho Sagemüller), quien me dijo: “Franz, te voy a decir cuál es el plan estratégico de esta empresa. Hacé lo que quieras, pero no la vendas, salvo por razones de fuerza mayor o problemas de salud. Uno la lleva en la sangre, es parte de mi vida…

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