Crespo: Zaragoza y Pesoa contaron sus experiencias en mundiales y proyectos 2017

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Hace más de 3 años, quien estaba a cargo de la Secretaría de Deportes en Entre Ríos, Luis González, dijo en Crespo, que por sus antecedentes deportivos, la cantidad de lugares en los que se hace deporte y la capacidad y cantidad de deportistas campeones per cápita que tuvo y tiene esta localidad en comparación con otras, bien podría aspirar a convertirse en la “Capital Provincial del Deporte”. Ni que hablar, si se llegara a concretar el sueño de que la Nación transfiera el campo del Ejército, de 280.000 m2 al municipio, para lo cual ya se tiene previsto que una gran parte de su superficie estará destinada a esas actividades. Hace 3 semanas, visitaron el “Centro Periodístico de Entre Ríos”, 4 crespenses campeones internacionales, de los cuales 3 habían participado en torneos mundiales, para contarnos sus experiencias. Esta semana, otros 2 destacados deportistas locales fueron invitados para que cuenten sus vivencias: Cecilia Zaragoza (38 años), actual entrenadora de la Escuela Municipal de Atletismo y jugadora de maxi-básquet del Club Unión, disciplina con la que participó en un Mundial y un Panamericano y Diego Pesoa (26), quien integra la selección argentina de fútbol para amputados, con la experiencia de haber estado participando ya en 3 citas mundialistas. En diálogo con el Cont. Fernando A. Huck, director de El Observador y conductor del programa “Grandes Reportajes” de Canal 6 ERTV”, hablaron de sus respectivas trayectorias, valoraron lo que está logrando el deporte de Crespo y analizaron las próximas metas que pretenden cumplir.

– ¿Cómo se vive el sueño de poder representar a Argentina en un mundial?  

– (Zaragoza) Para todo deportista, estar jugando con la camiseta de la selección de su país, es un sueño cumplido. En mi caso, después de jugar un torneo argentino, surgió la posibilidad de participar en un Mundial (en Estados Unidos) y lo pude lograr. En estas disciplinas, hasta económicamente parece difícil de conseguir, pero con trabajo y esfuerzo se puede lograr. También tuve la posibilidad de competir en Costa Rica, en un Panamericano. Es una experiencia maravillosa, de compartir un torneo con gente de otros países, con otra cultura…

– (Pesoa) Mi primer mundial fue en octubre de 2010, cuando tenía 20 años y que precisamente se jugó en Crespo (Club Unión), donde llegamos a la final. En 2012 participé en el de Rusia, donde terminamos entre los cuatro mejores y en 2014 estuve en el de México. Hace 8 años que me incorporé a esta disciplina. Anteriormente jugaba al fútbol de manera recreativa, con mis amigos en el barrio y cuando me comentaron que había una convocatoria para jugadores amputados, lo tomé con seriedad y recuerdo que lo primero que hice, fui a ver a mi médico de cabecera, en Buenos Aires. Le pregunté si podía jugar, en ese momento pensaba que casi seguro me iba a decir que no, le comenté que tenía la oportunidad de representar a Argentina y no dudó en darme la autorización. En septiembre de 2008 empecé a entrenar con la selección, en la que todavía estoy.

– Son considerados ejemplos de vida…

– (Pesoa) Siempre nos dicen eso, pero para mí, ejemplo de vida son otras personas, aquellas maestras que tienen que ir al campo o a la isla a dar clases, aquel padre o madre que tiene 4 ó 5 hijos y tienen que trabajar 12 horas para que a ellos no les falte nada. Esos son ejemplos, nosotros hacemos lo que nos gusta, más allá de que hacemos el esfuerzo de jugar con una sola pierna. Por supuesto que es una gran satisfacción estar en este lugar, porque no todos tienen el gusto de vestir la camiseta de la selección. Y uno se tiene que ganar el lugar, hay que superarse día a día para que el técnico nos tenga en cuenta.

– ¿Sintió algún tipo de discriminación, cuando era chico, por esta dificultad física?

– (Pesoa) No, porque todo el barrio, donde jugaba, me conocía. Yo jugaba a la pelota con los demás chicos, pero con una pierna. Mi vida estuvo siempre con cirugías y tratamientos para corregirla. Hasta el día  de hoy me debería seguir operando, pero tengo una familia, estoy entrenando para la selección y es difícil… La última intervención (quirúrgica) fue en 2013, para alargar un hueso. Uno se acostumbra a esto, uno se adapta, es difícil porque hay tareas que no se pueden hacer, pero va en la voluntad de cada uno querer superarse. Cuando uno es chico, muchas veces no se da cuenta de lo que vive o le está pasando, pero cuando es más grande y ve el esfuerzo que han hecho tus padres, lo valora muchísimo.

– ¿Cuentan con el apoyo necesario…?

– (Pesoa) Hay apoyo… Por suerte Crespo es una ciudad que se da cuenta que el atleta hace su sacrificio y que el deporte es sano, es bueno para la salud…

– (Zaragoza) Crespo se destaca por tener muy buenos deportistas. Hay mucha actividad municipal, a través de la cual se promueve que se practique alguna disciplina, en las cuales uno debería ver a casi todos los chicos de Crespo, ya que es gratuita. Pareciera que para los padres, es más cómodo tenerlos en casa con la computadora, con el celular y no tener que llevarlos a hacer un deporte. Por sí solos, ellos no van a ir, hay que incentivarlos, acompañarlos…

– Y donde se nota más la deserción deportiva es en la adolescencia…

– (Zaragoza) En muchos deportes se prefieren jugar los partidos entre semana, para poder juntar los chicos, ya que los fines de semana es complicado. En la Escuela Municipal de Atletismo, tenemos el grupo de 5 a 10 años, en el que participan entre 50 y 60 niños, en tanto que Gisela Stürtz está al frente de los chicos de 10 a 14 años e Iván Alanís con los más grandes. Trabajo como docente en el Instituto Comercial y buscamos que los chicos (no federados) participen de los Juegos Evita. Allí vemos la calidad que tenemos…

– ¿Cuáles son los objetivos deportivos 2017 que tienen planeados desarrollar?

– (Zaragoza) En cuanto al maxi-básquet, mi idea es seguir jugando este año y el primer objetivo es el torneo entrerriano. Asimismo, ver la posibilidad de participar en el Argentino, que se hará en septiembre.

– (Pesoa) En mi caso, tengo algunas competencias por delante, no solamente con la selección, sino también con el equipo de Entre Ríos, con el que logramos ser campeones nacionales, en 2016, en Chaco. Este año se jugaría la Copa América, que podría ser en San Juan (Argentina) o en Estados Unidos. Estoy entrenando casi todos los días. Hacemos trabajos aeróbicos, con pelota y fortalecimiento de la espalda, porque cuando uno rebota con los bastones en el brazo, genera algunos dolores…

– En su momento se jugaba con muletas…

– (Pesoa) Ahora es con bastones, que tienen una abrazadera y un mango. En el del 2010 jugué con muletas, en Rusia me dijeron que no podía hacerlo con esos elementos. Me gustaba y jugaba mejor con muletas, con bastón hay que hacer mucha fuerza con el antebrazo, pero esas son las reglas del juego y hay que respetarlas. La mecánica la entendía, tenía la coordinación, pero me faltaba la práctica.

– Un mensaje final para la comunidad deportiva…

– (Zaragoza) El pedido es para que los padres insten a sus hijos a que vayan a hacer un deporte, que al menos, prueben, intenten. Y también los grandes deben hacerlo, hay maxi vóley, maxi básquet y otras disciplinas en las que se pueden incorporar…

– (Pesoa) Mi mensaje es que las personas que tengan alguna discapacidad, no bajen los brazos. A veces hay que ser un poco terco y darle para adelante. Si soñás, volás alto y llegás y si no lo lográs, no importa, al menos se intentó…