Jorge Lawson: “El 70% de los jóvenes estudiantes del país quieren ser empleados públicos”

Publicado el 27 de noviembre de 2016 por

lawsonEl ex ministro de Comunicación e Industria de Córdoba y actual integrante del directorio del Banco Nación, Jorge Lawson, estuvo en Crespo, donde en el Colegio Sagrado Corazón brindó una charla sobre emprendedurismo, bajo la organización de la Cámara de Mujeres Emprendedoras de Crespo y la Agencia de Desarrollo local de la Municipalidad. En diálogo con la prensa, el dirigente cordobés habló del presente económico, las posibilidades crediticias que se presentan para las empresas y llamó a los jóvenes a emprender. En ese marco dijo que a los estudiantes “les transmití lo que es ser emprendedor, que es una forma de ser y vivir. Uno puede ser emprendedor, como intendente, médico, periodista… Con los chicos (en la charla que tuvo) hablamos sobre la motivación, que hay que animarse a soñar. Hoy, el 70% de los estudiantes del país quieren ser empleados públicos, eso es grave, es no buscar sueños, es buscar la comodidad. Hay que llevar que ese 70% sea emprendedor, como ocurre en EEUU. Si uno no habla inglés pierde una herramienta muy importante para crecer y evolucionar por ejemplo, hay que ser prácticos. En nuestro sistema educativo se educa a los hijos para ser empleados, no se educa para que suelten su espíritu o se animen a enfrentar cosas. Les estamos enseñando a trabajar para otros, por lo que hay que modificar el sistema educativo y enseñarles a emprender”.  

Lawson, además de ser director del BNA, es presidente de la Fundación Empretec, que integran el Banco de la Nación Argentina, la Confederación General de la Industria, la Unión Industrial Argentina y la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. “En la misma, hemos desarrollado un programa que se llama ‘Comunidades con valor’, a través del cual visitamos distintas localidades, explicando que la responsabilidad social empresaria no es solamente dar un cheque y poner un logo en una revista, sino comprometerse con la comunidad y la mejor forma es contribuir al desarrollo de la misma” remarcó.  

El dirigente contó que “siendo emprendedor, en su momento me llamó quien estaba como gobernador de Córdoba, me ofreció ser ministro de Industria y Comercio. Para aceptar, le puse una sola condición, que me dejara la Secretaría de Emprendedores y Pymes, para que Córdoba sea el país de los sueños, que haya un Estado que entienda que hay que ayudar y que se debe comprometer. Nuestra provincia fue autosuficiente, no porque teníamos un gran gobierno, sino porque teníamos una gran población y el gen empresarial de Córdoba está en la piel. Uno recorre la provincia y están todos pensando en qué hacer, cómo hacer y cómo desarrollarse, incluso en momento de crisis. Lamentablemente no se pudo articular como debía a Córdoba con Santa Fe y Entre Ríos, que también integran la Región Centro. Había quienes decían, ‘no, como yo soy de otro partido me corro’ y así estamos, ojalá que ahora la Región tome la envergadura que necesita y los gobernadores entiendan que debemos trabajar juntos, porque así, somos potencia en el mundo. Tenemos la región más rica del país y si somos inteligentes, podemos trabajar y generar muchas cosas”. 

Lawson sostuvo que “el gobierno nacional tiene una política de emprendedores muy clara. Es una oportunidad que hay que aprovechar. Hay personas que hemos militado por el emprendedurismo desde hace más de 20 años y hoy nos parece que estamos viviendo un sueño, con lo que se está dando”. Así como hay miles de emprendedores que tuvieron éxitos en sus proyectos, hay otros tanto que cayeron en el intento. Al respecto dijo que “el fracaso es una forma de aprender. En mi vida fracasé un montón de veces y lo consideré un sistema de aprendizaje para volverlo a intentar”. 

Sobre las empresas familiares y los problemas que se supone padecerían en la tercera generación, el dirigente fue claro al señalar que “todos dicen que la primera la crea, la segunda la desarrolla y la siguiente la funde, que no es verdad. La responsabilidad no sería de la tercera, sino de la segunda, porque es donde hay que desarrollar una herramienta que es el protocolo de la empresa, que no es un programa dando vueltas para que algunos lo usen y otros no. Ese protocolo salva empresas familiares”.