Niños y adolescentes abusados sexualmente. Explican qué se hace y cómo se los contiene

Publicado el 30 de octubre de 2016 por

contencionEl abuso sexual infantil representa una problemática mundial que conlleva graves efectos en la vida de las víctimas y requiere de un trabajo multidisciplinario por parte de las áreas de intervención que lo deben acompañar. En la provincia se viene implementando un protocolo de abordaje para casos de esta naturaleza, tanto en efectores que dependen del Ministerio de Salud, como en reparticiones relacionadas con Educación y Justicia.

La responsable del Programa Provincial de Salud Integral de los Adolescentes de la mencionada cartera sanitaria, Romina Spoturno, explicó cómo se activan los dispositivos de contención y atención de estos casos, los que comenzaron a implementarse en 2010. Al respecto, la funcionaria señaló que “el abuso sexual es un delito, un motivo de consulta dentro de la salud pública y un problema que afecta el crecimiento y desarrollo de niños, niñas y adolescentes que lo sufrieron. El protocolo es una herramienta de trabajo que establece criterios de atención, ordena la tarea, asegura el cumplimiento de los pasos médico-legales, encuentra un lenguaje común y brinda garantías de derechos frente al problema”.

Sporturno explicó que esta temática requiere de una organización óptima de los equipos de salud, integrados por psicólogos, médicos, asistentes sociales, enfermeros, entre otras disciplinas. Si el centro de salud no cuenta con profesionales que traten estos casos, inmediatamente se realiza una derivación a un establecimiento de mayor complejidad, siempre cuidando el secreto médico hasta no contar con más herramientas para realizar el informe. “Cuando hay una sospecha, lo que se cuida es la palabra del niño, quien generalmente relata el hecho indirectamente y alerta al equipo de salud. Se evalúa a partir de diferentes exámenes, tanto físicos como psicológicos y de ahí en más se acompaña al paciente y se realiza la denuncia correspondiente para que la Justicia se encargue del abusador”, señaló Spoturno.

Cuando el afectado ingresa al servicio de salud con un supuesto caso de abuso sexual, se realiza el examen físico y psicológico y se utiliza un kit, el cual contiene una serie de elementos para abordar la problemática en forma integral y que prepara cada efector con su partida presupuestaria y los medicamentos pertinentes que provienen del programa Remediar.

Desde la perspectiva de salud mental, vinculada a la temática de abuso sexual infantil, es muy importante tener en cuenta la contención, tanto del menor como de la familia. “Ese es el papel clave que cumple el equipo sanitario del área, integrando de inmediato al afectado a la red de contención terapéutica que se ofrecen desde los efectores de salud”.

 

Accionar ante cualquier sospecha  

 

El director de Salud Mental de la provincia, Carlos Berbara, afirmó que “ante cualquier elemento de sospecha, por más mínimo que sea, el equipo tiene que activar todas las redes de detección para definir cuál es la problemática que está teniendo que afrontar ese niño vulnerado. Podemos sospechar que el menor está sufriendo por algo y esto va a depender de la pericia del profesional, la paciencia, la actitud de escucha, la contención, y las herramientas que el equipo interdisciplinario ponga en juego”.

En cuanto al tratamiento que pone en marcha el equipo de salud, Berbara indicó que es de tiempo indefinido: “Todo esto trae aparejada una situación crítica de gran impacto emocional para la víctima, fundamentalmente teniendo en cuenta que ese niño está en plena constitución de su aparato subjetivo, de su neurodesarrollo, por este motivo hacemos un seguimiento a largo plazo por las consecuencias que este tipo de vulneración tiene a temprana edad que, el día de mañana, si no fueron asistidas y acompañadas por un equipo de salud mental, pueden tener repercusiones graves en su estructura psíquica”.

Cabe consignar que según los datos oficiales, en el Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, entre 2010 y 2015, de 1.090 consultas, se detectaron 58 víctimas de abuso sexual infanto juvenil, de entre 10 meses y 19 años. Los agresores fueron en su mayoría hombres y una mujer, en carácter de abuela. En tanto, según los datos de niños que han sido internados en el nosocomio por causas de maltrato, entre el 2006 y el 2008, de 81 ingresos al hospital, 44 fueron niños y adolescentes, por maltrato físico hubo 34 casos y por abuso sexual, 10. De los 44 casos, 40 correspondieron a Paraná y los restantes a Basavilbaso, San Benito, Hernandarias y Federal.