Lenguaje no verbal: 15 maneras de detectar mentiras

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mentirasUna especialista en microexpresiones analiza gestos faciales y corporales para identificar cuando alguien falta a la verdad. En esta nota, un test para que evalúes tu capacidad para descubrir mentirosos

“Y así fue que aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir y que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor”, canta Joaquín Sabina en el tema “Mentiras piadosas”. Que tire la primera piedra el que nunca mintió para evitar lastimar a una pareja o un amigo. O quien nunca haya faltado a la verdad para librarse de algún conflicto laboral, legal o de cualquier tipo.

En ocasiones, las palabras son telones para tapar verdades inconvenientes o dolorosas. Pero mientras las palabras entreveran la realidad, el cuerpo, que poco sabe de engaños, grita esas verdades acalladas. Una mueca, un guiño o un movimiento de brazos pueden ser indicios de esa incongruencia entre lo que decimos y lo que sentimos. Es que difícilmente se pueda dominar el cuerpo (y el alma). Laura Justicia sabe mucho de eso. Ella es psicóloga y directora de Signum, centro de gestión de lenguaje corporal y representante exclusiva de Center for Body Language en Argentina. En otras palabras, es una suerte de detector de mentiras viviente. En diálogo con Infobae compartió consejos para detectar las verdades detrás de los gestos.

Justicia es especialista en analizar microexpresiones, que son movimientos involuntarios e inconscientes de los músculos faciales y duran entre uno o dos segundos o incluso menos. Son manifestaciones claras de lo que sentimos y no se pueden dominar. El primero en identificar este mapa facial de las emociones fue el psicólogo estadounidense Paul Ekman, distinguido como uno de los científicos más destacados del siglo XX. El personaje Cal Ligthman de la famosa serie de TV Lie to me (Miénteme, en español) está basado en este investigador.

 

¿Se pueden percibir las mentiras analizando estas microexpresiones (M.E)?

“Para detectar a un mentiroso, se hace un análisis riguroso de múltiples variables y para esto se tiene en cuenta, entre muchas otras cosas, las incongruencias que se suceden entre lo que dice –su discurso- y lo que hace -microexpresiones y lenguaje corporal. Por ejemplo si alguien me dice: “Me gusta mucho estar acá” y en ese momento hace una M.E. de desagrado. Esa incongruencia sería un primer indicio”, explicó Justicia.

 

15 indicios

1. El primer indicio, entonces, es poder detectar las siete emociones básicas que son felicidad, desprecio, asco o desagrado, tristeza, sorpresa, temor e ira. Cada una de ellas se manifiesta de diversas formas. De hecho existen 26 variantes en total para expresarlas. Lo interesante de estas M.E es que son universales, es decir que “no están determinadas culturalmente, por lo tanto se expresan de igual manera en cualquier parte del mundo”, subrayó Justicia.

Al mentir se genera temor por el miedo a ser descubiertos. De ahí que se activa la hormona del estrés, la adrenalina, y a partir de eso se suceden una serie de cambios fisiológicos:

 

2. Aceleración del ritmo cardíaco y la respiración

3. Cambio de la temperatura corporal y sudoración

4. Sequedad bucal

5. Incremento de flujo sanguíneo, que produce picazón en las zonas más irrigadas del cuerpo, como pueden ser la cabeza, el rostro, la nariz. De ahí que suele asociarse el hecho de tocarse o rascarse la nariz con la mentira.

6. Falta de contacto visual (se desvía o baja la mirada)

7. Conducta entrecortada o falta de fluidez

8. Mayor inquietud

9. Más cantidad de silencios, pausas y titubeos al hablar

10. Dificultad para encontrar las palabras adecuadas

11. Se demora más tiempo en responder

12. Se adopta una sonrisa forzada para enmascarar las verdaderas emociones

13. Hay negaciones enfáticas o atenuadas (“No que yo sepa”) cuando se la cuestiona

14. Surgen detalles ambiguos y contradictorios

15. Posturas defensivas como cruce de brazos, piernas, pies o manos

 

Cuando una persona mira hacia la derecha está construyendo, creando imágenes, sonidos, etc, en cambio, cuando mira hacia la izquierda está recordando. Este sería un elemento más a la hora de detectar una mentira. Por ejemplo si se le pregunta a una persona algo del pasado para que recuerde y describa lo que vivió y la persona mira a la derecha, sabremos que no está recordando sino construyendo. “Se trata de un elemento más que nos sirve para el análisis. Hay que remarcar que no hay fórmulas fáciles para detectarlas”, destacó la experta.

 

¿Cómo se puede aplicar en el trabajo y en la vida diaria?

Según explicó Justicia, tener conciencia del lenguaje corporal y las M.E contribuye a potenciar la comunicación entre un 60 y 80%. “Se logra tener una comunicación más auténtica; capacidad de ver lo que los otros sienten o piensan y se pueden detectar signos no verbales que antes no estaban en capacidad de entender”, destacó la especialista.

En este sentido, un gerente de Recursos Humanos, por ejemplo, podrá identificar mejor el perfil de un candidato, o un comerciante tendrá la posibilidad de evaluar con más precisión a los potenciales clientes y redireccionar los argumentos de su venta en función de lo que observe.

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