Cómo prevenir las cuatro enfermedades respiratorias más comunes del invierno

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Prevenir enfermedadesCon la llegada de los días fríos y la proximidad del invierno tienden a incrementarse las enfermedades respiratorias, sobre todo en niños y adultos mayores. Las preguntas más recurrentes por estos días son: ¿Cuáles son las más comunes?, ¿Cómo prevenirlas?, ¿En qué casos consultar al pediatra?

 

La doctora Liliana Kremenchuzky (MN 33.331) enumeró los cuadros más comunes que pueden darse en los más pequeños, para tener en cuenta sus síntomas y consultar a tiempo.

 

Catarros en vías superiores: se trata de la más leve de las enfermedades respiratorias. Se presenta cuando un virus ingresa al cuerpo generando abundante mucosidad, que se escurre por la garganta cuando el niño cambia de posición. Síntomas: moco continuo, tos por la noche y catarro leve

 

Ante esta enfermedad, el pediatra auscultará al chico para escuchar sus pulmones. Si se trata de catarro de las vías superiores no hay un tratamiento específico, sino sólo se buscará aliviar los síntomas. Ahora, si la tos es molesta durante el sueño, lo recomendable es hacerlo dormir semisentado para que la mucosidad no baje a la garganta. Esta patología, en general, no presenta fiebre pero suele darse a repetición durante el primer y segundo invierno del bebé, dado que los chicos se re-contagian.

 

Las laringitis subglóticas (por debajo de las cuerdas vocales) también se producen por virus. Éstos se alojan allí produciendo una inflamación de la laringe, lo que comúnmente se llama “Falso Crup”. Esta patología se da repentinamente y en general por la noche. Síntomas: tos de perro por la noche de forma brusca, sensación de ahogo y respiración forzada

 

Si el niño presenta síntomas de laringitis, lo más importante es concurrir al pediatra. En estos casos, el médico será quien decida el tratamiento basándose en la intensidad del cuadro. Tanto el frío como el calor húmedo pueden ayudar a aliviar la sensación de ahogo y la “tos de perro”, lo mismo si se aplican nebulizaciones con solución fisiológica entibiada.

 

Bronquiolitis: Es una infección causada por distintos virus y sucede en niños pequeños hasta los dos años de edad. Se trata de una inflamación de los bronquios y bronquiolos, lo que permite que el aire “entre” pero que le cueste “salir”. La bronquiolitis, al no permitir que el aire ingrese y egrese al pulmón del bebé, normalmente puede desencadenar una menor saturación de oxígeno en sangre. Síntomas: respiración ruidosa con silbidos (sibilancias), espiración de aire prolongada, dificultad para respirar, falta de apetito, falta de sueño, hundimiento de las costillitas y del hueco supraclavicular, movimientos en la panza y fiebre ocasional

 

En el caso de que el bebé presente algún síntoma de bronquiolitis se debe acudir con urgencia al pediatra. El médico le recetará un broncodilatador en aerosol que aliviará los síntomas y oxígeno si es necesario. Dependiendo de la intensidad puede tener que ser necesaria la internación del niño. Si no es así, necesitará de todos modos un seguimiento cercano hasta la resolución del cuadro.

 

Neumonía: Se trata de una infección causada por bacterias, de las cuales el neumococo es la más común. La misma se produce cuando las mucosidades de los chicos poseen los gérmenes que luego se alojan en el pulmón, condensándose allí, para luego causar una infección. Síntomas: dificultad para respirar, falta de apetito, falta de sueño y fiebre

 

Ante un posible cuadro de neumonía es importante la atención médica inmediata. El pediatra recetará un tratamiento con antibióticos, lo que aliviará los síntomas y combatirá la infección pulmonar.

 

Tras asegurar que “los niños de entre seis meses y dos años son propensos a sufrir cualquiera de estas cuatro enfermedades respiratorias”, Kremenchuzky resaltó que “si bien las mismas a veces no pueden evitarse en un 100%, ciertos cuidados disminuirán las posibilidades de contagio”.

 

Algunas medidas básicas de prevención

 

– El lavado de manos es fundamental, ya que es una gran fuente de transmisión de virus y bacterias.

 

– Evitar los ambientes de fumadores.

 

– No dejar a los chicos o bebés con personas que presenten síntomas de gripe, resfrío u otras enfermedades respiratorias.

 

– Lavar los objetos de los chicos ya que éstos tienden a llevárselos a la boca.

– Vacunarlos. Las vacunas previenen muchas de estas enfermedades, si nuestro bebé tiene el calendario de vacunación al día, la posibilidad de que se enferme es mucho menor.

– Lo más importante es no asustarse y concurrir con urgencia al médico pediatra o a la guardia más cercana. Informó Infobae.

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