Las licencias docentes superan ampliamente el cupo autorizado

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ValloriEl cupo de licencias docentes en Entre Ríos, aprobado en el presupuesto provincial, es del ocho por ciento. Al respecto, la presidente del Consejo General de Educación, Claudia Vallori, comentó que “el porcentaje del ocho por ciento va variando porque no es un mes igual que otro”, dijo y sostuvo: “En esta época estamos con porcentajes más altos; hay meses que tenemos un 13 por ciento y  hemos llegado a guarismos mucho más altos en algunos departamentos, pero siempre superamos el ocho por ciento que es el determinado por el presupuesto provincial”.

La provincia tiene un total de 41.800 docentes, que llega en algunas épocas a los 44.000, incluyendo a los suplentes, y al parecer, no todos los departamentos realizan el mismo control sobre los pedidos de licencia. Al respecto, Vallori reconoció que, por ejemplo, “Colón es un departamento donde el equipo de supervisores controla al máximo el tema de la asistencia. Es  más, han sido criticados por parte de los sindicatos porque no han otorgado licencias o las han cuestionado, han pedido la revisión o han mandado al docente a junta médica más de una vez, para corroborar si es que realmente existe un caso médico. Entonces, es un departamento que, más allá que sea chico, tiene un porcentaje bajo en cuanto al uso de licencias”.

 

Por el contrario, “Paraná tiene un porcentaje muy alto de licencias”, indicó. Vallori aportó además, que “agosto y octubre son meses donde se siente más fuerte el uso de las licencias”.

 

La funcionaria explicó que “hoy, dado que las juntas médicas se demoraban en el control, lo que generaba que estuvieran los docentes en espera, se facultó a que los hospitales de cabecera de departamento puedan realizar la juntas médicas. Según el tipo de licencia, el docente va a junta médica provincial o a junta médica local”.

Se plantea otra situación con los docentes prontos a jubilarse, quienes habitualmente suelen solicitar licencia hasta dos años o más antes de retirarse.

“En términos estadísticos, quienes están tramitando su jubilación utilizan la mayor cantidad de licencias por largo tratamiento, porque en realidad no hay una licencia para jubilarse. O sea, se visita a un profesional que considera que tiene una patología y con mucha responsabilidad dará el certificado, porque si no estaríamos ante un certificado que no debe ser, que no es correcto”, afirmó Vallori en declaraciones que publica El Día.

 

Esas licencias son las más onerosas para el Consejo General de Educación, precisamente por los años de antigüedad. Dichos espacios, además, deben pagarse a los suplentes. Es decir, se paga a dos personas simultáneamente por el mismo cargo.