Atletismo: Betsabé Páez trabaja con objetivos importantes

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P1410203 [web]Siempre se puede volver a creer en uno mismo, siempre están esas revanchas personales que llevan a reinventarse, la ambición y las ganas por superarse son de vital importancia en este sentido. Algunos no tienen la fortaleza suficiente siquiera para intentarlo. Otros sienten que es una obligación por principios, de orgullo propio. Hay quienes se ponen de pie y siguen adelante esquivando charcos. Nos pasa en la vida, hay historias por doquier, y también pasa en el deporte.

Betsabé Páez quien supo coronarse de gloria en salto en alto fuera de los límites argentinos, dejó atrás un problema físico que la alejó por un año y medio de la competencia, y está de regreso. “Sufrí una espondilolisis. Tuve una fisura en la quinta vértebra lumbar. A partir de eso tuve que usar un corset ortopédico durante cuatro meses, luego vino la rehabilitación. Al haber estado esos meses parada, se me bajaron los brazos para volver a entrenar”, comenta repasando aquel panorama gris en el mano a mano con El Observador Deportivo. “Volvía a entrenar y me lesionaba, resultaba algo frustrante. Me cansé de esos problemas y en un momento me entregué. No quería saber más nada con volver a las pistas”, confiesa con absoluta sinceridad.

Pero justo a tiempo, una motivación apareció y encendió la pasión que siempre tuvo guardada: “Lo que me motivó a volver fue una posibilidad que surgió de viajar a Estados Unidos para estudiar y competir en una Universidad. Me hicieron una propuesta para representarla en las pistas y a la vez comenzar con los estudios académicos. Eso me motivó muchísimo para retomar los entrenamientos. Luego por cuestiones extradeportivas decidí no viajar, pero ese llamado me dio el empuje necesario para retomar los entrenamientos”.

Naturalmente que el regreso no es un camino de rosas y uno debe sortear ciertos inconvenientes: “El retorno costó muchísimo, después de estar tanto tiempo inactiva costó un montón, sobre todo el hecho de retomar el ritmo de entrenamientos. Ahora estoy encaminada a tener el mismo ritmo que tenía cuando estaba en la alta competencia”, narra.

Volvió a los trabajos específicamente el 2 de enero último, y el 25 de ese mes ya saltó a la pista del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo en Capital Federal en los Juegos Pre Odesur. “Fue un esfuerzo sublime poder estar nuevamente en las pistas”. De hecho el registro de esa competencia fue superado en los II Juegos Pre Odesur a los que asistió, donde saltó 1,76m. “Esa marca era la que se pedía para participar de los Odesur de Santiago de Chile, pero el grupo de entrenadores optó por armar el equipo hasta el 7 de febrero, y los segundos selectivos fueron el 22 de febrero. Entonces el equipo ya estaba conformado y quedaba muy poco tiempo para el inicio de la competencia en Chile”, comenta pero no con demasiado lamento ya que el objetivo de esas pruebas era saber si se estaban haciendo de manera correcta las cosas. Por lo que retornó satisfecha y con más ganas de seguir trabajando.

En este proceso una deportista nunca está sola, Betsabé cuenta con el respaldo constante del profesor Aníbal Lanz. “Lo digo siempre, es como mi segundo padre. Paso muchísimo tiempo al lado de él. No es solamente un entrenador, sino que también me acompaña emocionalmente, siempre motivándome para que siga y no baje los brazos. Es una gran persona sobre todo. Ni hablar del acompañamiento que tengo de mi familia, eso es fundamental para un deportista. Si no tenés ese apoyo, es muy difícil llegar a los primeros lugares”.

Quien se formó en la Escuela Municipal de Atletismo, entrena de 3 a 4 horas diarias según las tareas que deba realizar. “Arranqué con muchas más ganas que antes, estamos entrenando de una manera muy prolija, cosa que antes no hacía porque era media vaga (risas). Además trabajo con Silvia Decoud quien me arma la rutina de ejercicios de fuerza en su gimnasio y también con Ariel Gross, ellos me están ayudando con los entrenamientos”. En esta parte se detiene y explica lo que debió agregar a su rutina para no padecer lesiones como las que tuvo: “Me dieron recomendaciones para que la lesión no aparezca nuevamente, es por eso que Silvia me acompaña en los trabajos. Se llaman ejercicios preventivos donde se fortalece toda la parte del tren superior para que la columna no se exija tanto a la hora del salto que es donde más fuerza debe soportar. Por ejemplo se hacen ejercicios de abdominales, espinales y también sentadillas con pesas para fortalecer toda esa parte del cuerpo”.

P1410198 [web]“Tuve mucho miedo de volver a lesionarme cuando retomé”, admite. “Igualmente padecí lesiones de otro tipo pero por el simple hecho de que hacía tiempo que no me exigía. Soy muy ansiosa y quise entrenar como lo hacía siempre y no era ese el camino. Tuve que empezar paso a paso”, agrega.

COMPETENCIAS: Mirando de reojo su agenda deportiva, aparece la posibilidad de competir en Uruguay, sería en San Carlos, muy cerca de Punta del Este. Allí se efectuará el 5 de abril un torneo Grand Prix Internacional donde competirán atletas de todo el cono sur del continente. Las presencias de Betsa y Aníbal Lanz aún no están confirmadas por los costos que implica salir del país.

Pero el plato fuerte para el que se están focalizando, cuenta con dos pruebas importantes: El Iberoamericano de Mayores en agosto y el Sudamericano Sub 23 en septiembre en San Luis.

SUEÑOS: Actualmente estudia el profesorado de Educación Física en Crespo y en la parte deportiva sueña fundamentalmente con volver de buena forma a las pistas y rendir de la manera en que lo hacía antes. Principalmente anhela sentirse bien consigo misma.

Hablando de sueños, un lugar en su cabeza ocupa la posibilidad de intervenir en los Juegos Olímpicos de Mayores o en un Mundial, máximos acontecimientos deportivos que busca alcanzar un atleta. “Quiero mantener el ritmo de competencia y sentirme segura como lo estaba antes, a partir de ahí uno puede apuntar alto como un Juego Olímpico o un Mundial”.

Está en marcha, de nuevo recorre el camino donde se mezclan el sacrificio y la responsabilidad. Paso por paso, salto por salto, sabiendo que posee cualidades para volver a creer en sí misma. La historia comienza a escribirse de nuevo y anuncia luminosos finales.