8 de marzo: Una impresionante historia en el Día Internacional de la Mujer

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Derfler Ingrid Día de la Mujer (1)Cada 8 de marzo, las mujeres son saludadas y felicitadas por sus allegados, aunque en realidad este día fue gestado como un momento en el que la defensa de los derechos es lo que cuenta, reivindicándolos públicamente con más fuerza que nunca.

La primera convocatoria del Día Internacional de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer tuvo lugar en 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, extendiéndose su conmemoración, desde entonces, a numerosos países. Pero este espacio que las mujeres han ganado, tiene años de historia. En 1977, la ONU proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional. 

Nada mejor para homenajearlas, que una entrevista realizada por El Observador a una mujer luchadora “con todas la letras”, Ingrid Derfler, que es una joven madre que se convirtió en heroína para muchos, en solo 3 años y que nos contó que “en el 2010 decidimos casarnos con Matías, mi esposo. Después del casamiento, empezamos a buscar un hijo, por lo que al poco tiempo nos enteramos que estaba embarazada. Todo venía bien, hasta que a los 6 meses descubrieron que el bebé tenía melomilingoceles (el tipo más común de espina bífida), hidrocefalia y el cerebelo mal formado. En ese momento, se nos vino el mundo abajo, por lo que decidimos ir a Buenos Aires en búsqueda de mayor experiencia. Nuestra hija nació el 2 de diciembre de 2010 en B. Aires. Aparte de lo que ya se le había diagnosticado, no podía respirar bien y estuvo con el respirador desde que nació. Pasamos todo ese tiempo en Buenos Aires, mientras ella respondía a todos los tratamientos y a las 4 cirugías a las que fue sometida en los 3 meses que vivió. Fue muy duro ver nuestra beba tanto tiempo internada, pero nos enseñó mucho, ya que era muy guerrera, no se vencía fácilmente y nos enseñó a valorar la vida de otra manera. El 11 de marzo finalmente falleció. Tal vez, fue un alivio para ella, porque sino, no iba a ser fácil todo lo que iba a padecer. Ese día volvimos a Crespo, la despedimos en el cementerio acompañados de familiares y amigos y como la tuve por cesárea, esperamos un año para volver a buscar otro bebé. Tratamos de trabajar mucho para estar ocupados, porque fue muy duro el vacío que nos dejó. En el 2012 quedé embarazada nuevamente y siempre a la expectativa que todo salga bien, pero a los 4 meses detecté un bulto en un pecho, por lo que consulté enseguida a mi ginecóloga. Me hicieron una ecografía y una biopsia. Esperamos unos días y el diagnóstico lamentablemente fue que tenía cáncer de mama. Pregunté si se podía operar estando embarazada, a lo que respondieron que sí y que no afectaría al bebé, por lo que a los pocos días me estaban sacando el tumor y después de un mes y medio, estaba la disyuntiva de hacer quimioterapia o no, porque tenía mi bebé en la panza. Consulté a varios oncólogos, inclusive al Dr. Chacón, que es una eminencia en Argentina. La mayoría acordó que era necesario hacer quimioterapia durante el embarazo, porque al realizar la cirugía, se sacan los ganglios y se estudian. El resultado determinó que además del tumor, tenía metástasis. Hicimos quimioterapia con el bebé dentro de mi vientre. La diferencia fue que se utilizó sólo una droga y la otra recién después del nacimiento. En la ecografía que me realicé a los 6 meses de gestación, vimos que estaba todo bien. Seguimos adelante con el apoyo de la familia, mi esposo, amigos, siempre con pensamiento positivo. Hicimos las 4 sesiones de quimioterapia, perdí el cabello y todo el proceso que hay que pasar. Gracias a Dios, nunca me descompuse y así el 31 de octubre, por cesárea, nació Ana Victoria. Recién después volvimos a tranquilizarnos. A la semana, seguí con las sesiones de quimioterapia y al completarlas, me hice un estudio completo y salió normal. La enfermedad ya no estaba, pero mi oncólogo decidió que tenía que hacerme radioterapia. Estuve alrededor de un mes y medio yendo y viniendo a Paraná todos los días para hacerme rayos, lo que me obligó a contratar a una niñera y una acompañante para ir hasta Paraná. Derfler Ingrid y Ana Victoria Día de la Mujer (4)Siempre me mantuve ocupada, nunca dejé de hacer cosas o de trabajar. Simplemente son situaciones que nos toca pasar a algunos y hay que saber afrontarlas, tratar de ser positivo y buscar el lado bueno de las cosas. En este caso, fue que el cáncer se descubrió después de los 3 meses de embarazo, porque si hubiera sido antes de los 3 meses, el bebé corría mucho riesgo. En mi caso, pude hacer el tratamiento, no tuve descomposturas y lo realizado dio resultado, porque muchas veces el cuerpo lo rechaza. No tuve más metástasis y fueron muchas las cosas positivas que aprendí con esta experiencia. Uno se pregunta constantemente ¿Por qué a mí? Pero luego de un tiempo, me di cuenta que era mejor preguntarme ¿Para qué? Aprendí a que hay que tratar de ser positivo y que después de la tormenta siempre llega la calma. Ahora disfrutamos de esta hermosa familia, de Ana Victoria que es un torbellino. Siempre digo en broma, que la quimioterapia la activó más aun, pero es la alegría del hogar y la disfrutamos mucho. Actualmente estamos ocupados construyendo nuestra casita y somos felices en este tiempo, disfrutando con lo que Dios nos regaló…