La Escuela Parroquial “San Benito Abad” celebrará 20 años

0
0

1402-SAN BENITO-ESCUELA-PARROQUIALEl 7 de marzo de 1994, es la fecha de fundación de la Escuela Parroquial Nº 158 “San Benito Abad”, que en 2002 y dado al incremento de la matrícula y demanda de la comunidad, incorporó el nivel secundario.

Para comentar sobre el 20º aniversario del establecimiento, su directora Claudia Ferreyra, dialogó con El Observador y al respecto expresó que “es muy probable que recién podamos hacer un festejo y una conmemoración, una vez que empiece a correr el ciclo lectivo. De esa manera, haremos partícipe a la comunidad en general y a alumnos, padres, docentes, ex estudiantes y ex profesores, que son quienes han formado parte de esta historia. Lo que sí vamos a hacer es, durante la misa de Acción de Gracias del jueves 6 de marzo, se aprovechará para recordar la fecha del cumpleaños de la escuela. Seguramente, cuando el apoderado legal regrese vamos a definir en qué época del año haremos el resto de los festejos”.

En cuanto a los proyectos que tienen para este año, Ferreyra dijo que “la idea para este 2014 es continuar con las líneas fundamentales que nos trazamos en 2013 e inclusive en ciclos lectivos anteriores. Queremos que toda la familia educativa participe, por eso hemos hecho tanto hincapié en actividades que propicien estos encuentros. Creemos fervientemente que los padres y las personas cercanas a los chicos son los primeros educadores y en pos de eso estamos trabajando. Además, siempre recibimos una muy buena respuesta de parte de estos padres, siempre están aportando para el crecimiento, en los recursos, en la identidad y en mantener unida la comunidad educativa”.

Por último, la directiva se refirió a sus sensaciones por formar parte de la institución durante el vigésimo aniversario, remarcando que “es un desafío que se va renovando todos los días y un orgullo por ver cómo vamos creciendo. Intentamos ampliar las posibilidades educativas y nos emocionamos de ver el recorrido que hacen ex alumnos de la institución, algunos de los cuales tienen hijos que ya están estudiando en nuestra casa. Todo esto es posible, gracias al empuje de aquellos que fundaron el instituto y es fundamental que familia y escuela trabajemos juntos por un futuro en el que nuestros niños y jóvenes sean hacedores de una realidad justa, fraterna, solidaria, fundada en el amor, la verdad y el bien común y se construya en paz”.