¿Sabe qué es una cardiopatía congénita y si tiene alguna?

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saludLas cardiopatías congénitas son enfermedades del corazón que están presentes desde el nacimiento. Es la enfermedad que causa más muertes en el primer año de vida, más que cualquier otro defecto al nacer.

El tema de las cardiopatías congénitas es una asignatura pendiente en la sociedad. Casi nadie sabe qué son, poco se oye hablar de ellas, pero las cifras son alarmantes. A nivel mundial se habla de que afecta entre 4 y 9 por cada 1000 niños nacidos vivos. Aunque los avances médicos permiten la supervivencia de un alto porcentaje, todavía no se sabe exactamente bien qué son este tipo de padecimientos, pero sobre todo, cómo se puede ayudar a estos niños y cuáles son las medidas preventivas.

Existen 2 grandes grupos de cardiopatías: 1) Cardiopatías simples, que son lesiones estructurales en el corazón que no ponen en peligro la vida de los niños y permiten su tratamiento en edad escolar. Alrededor de los 4 años, los pequeños son intervenidos mediante cateterismo y cirugía con excelentes resultados. En cierto sentido es un problema menor ya que los niños pueden desarrollarse sin problema, llegar a la edad adulta, embarazarse, etc. 2) Cardiopatías complejas, que obligan a los profesionales a intervenir a los bebés cuando son recién nacidos, realizando un procedimiento paliativo para sobrevivir unos meses más, para realizar una cirugía a corazón abierto recién cuando cuentan con el peso necesario. Las cardiopatías complejas más agresivas originan un color amoratado o azul en brazos, labios y cuerpo. Muchos niños que son intervenidos desde el nacimiento, evolucionan bien a lo largo de los años.

ecografia5A excepción de la microcardiopatía hipertrófica, ligada a un cromosoma familiar, el resto de este tipo de padecimientos no son hereditarios. Sin embargo, sí existen factores ambientales que podrían incrementar el riesgo, como por ejemplo:

* El consumo de drogas por parte de alguno de los padres.

* Uso de cocaína.

* Que la madre adquiera alguna enfermedad viral durante el embarazo como la rubéola.

* Exposición a medicamentos anticoagulantes. Por ejemplo para madres con lupus o válvula cardiaca que requieren tomar el fármaco durante el embarazo.

* Exposición a radiación.

* Aunque hay sospecha de que el tabaco o el consumo excesivo de café sea otro factor de riesgo, aún no está comprobado. Sin embargo, fumar se asocia mucho con  el síndrome de bajo peso al nacimiento.

* Altura del país. Se ha relacionado que vivir en zonas altas establece una perfusión de oxígeno (que ingrese de manera lenta), lo cual podría ser otra causa.

Existen algunas acciones básicas que las futuras mamás pueden afrontar como modo preventivo, crucial si se quieren evitar complicaciones. Entre ellas se encuentran: 1) Realizar un ultrasonido especializado: se recomienda que entre la semana 12 y 24 se tome un ultrasonido del corazón del bebé específicamente para detectar lesiones antes del nacimiento. Con esto se pueden tomar medidas para salvarle la vida, como buscar una clínica con todos los recursos para ofrecerle atención médica inmediata. 2) Llevar una vida sana: las mamás deben cuidar su alimentación durante el embarazo, no fumar, no beber alcohol y no consumir drogas. Existe la sospecha de que muchos de los alimentos altamente procesados ocasionan cardiopatías congénitas. Por ejemplo, las grasas trans o hidrogenadas. Además, se debe cuidar de no tener contacto con tóxicos, aromatizantes o solventes.

Los síntomas más comunes se pueden relacionar con cansancio, falta de apetito, falta de desarrollo corporal para la edad del niño, además de presentar sudoración excesiva y ahogo o sofocación. Si bien, la mayoría de las malformaciones cardíacas congénitas importantes se pueden detectar en las pruebas de embarazo, como la ecografía o ultrasonidos. Para diagnosticar una malformación en un niño se utilizan las mismas técnicas que para los adultos. La primera señal de la anomalía congénita se puede detectar con el fonendoscopio, un aparato acústico para oír los sonidos internos del cuerpo humano. El electrocardiograma resulta significativo respecto a una posible anomalía y establece un diagnóstico. La radiografía de tórax permite valorar la afectación pulmonar. El cateterismo cardíaco es la prueba clave en casos de malformaciones complejas y es imprescindible en aquellas que requieren cirugía cardíaca a corazón abierto.

Para la rehabilitación de quienes han sufrido alguna cardiopatía congénita, se pueden implementar métodos o procedimientos realizados en el laboratorio de cateterismo cardíaco en vez de proceder a utilizar el quirófano. Estos procedimientos pueden incluir tratamientos como la angioplastia con globo o la valvuloplastia, cuando se ha obstruido un vaso sanguíneo o una válvula. Otro procedimiento es la técnica de oclusión por catéter, sirve para cerrar los orificios anómalos existentes en el interior del corazón sin necesidad de acudir a la cirugía. Algunos defectos congénitos pueden tratarse sólo con medicamentos. La decisión dependerá del tipo de defecto, de los síntomas y de su gravedad. Hay que poner especial atención a mantener un seguimiento utilizando técnicas como radiografías, electrocardiogramas o ecocardiogramas para controlar la evolución de la cardiopatía e ir midiendo los efectos y procedimientos del tratamiento.

salud 2Más de 7.000 niños nacen anualmente en la Argentina con alguna cardiopatía congénita, aunque si éstas son diagnosticadas de manera precoz, se puede salvar la vida del 90 % de los bebés. La mayoría de ellos puede llegar a la vida adulta gracias a ese diagnóstico prenatal y a los tratamientos posteriores. En la Argentina, el 70% de los más de 7.000 bebés que nacen con algún tipo de cardiopatía congénita, requieren  de cirugías. La mitad de estas intervenciones son de alta complejidad y el 25% deben operarse antes de los 28 días de vida, según cifras oficiales. El 46% de los chicos con cardiopatías congénitas no tienen cobertura social. Por eso, en 2010 el Ministerio de Salud de la Nación creó el programa Sumar por el cual se financian todas las cirugías, los estudios diagnósticos y los traslados de menores de 6 años con malformaciones congénitas del corazón. Ya se operaron en hospitales públicos a 5.851 chicos y adolescentes de hasta de 19 años.