Diputado Lara explicó por qué dejaron al bustismo y se pasaron al urribarrismo

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Públicamente se ha conocido la postura que han adoptado los legisladores provinciales del Frente Entrerriano Federal (FEF), creado por el ex gobernador Jorge Busti y los 5 intendentes pertenecientes a esta franja, de cruzarse a las filas del gobernador Sergio Urribarri del Frente Justicialista Para la Victoria. El diputado por el Departamento Paraná, Diego Lara, visitó a El Observador, para explicar este cambio, afirmando que resultaba importante afianzar un lazo sólido entre los pueblos, donde el FEF fue gobierno y la provincia. El funcionario también se refirió a su proyecto de video-vigilancia que podría ser aprobado en octubre.

– ¿Por qué tomaron la decisión de acercarse al Frente Justicialista Para la Victoria?

– Fue un proceso que fue tomando forma en los últimos dos meses. Comenzamos con un primer encuentro que mantuvimos con el gobernador junto con el diputado Horacio Flores (quien sigue siendo el presidente del bloque del Frente Entrerriano Federal en la Cámara Baja). En la oportunidad llevamos un planteo de los 5 intendentes del FEF (María Grande, Colón, Ubajay, San Salvador y Basavilbaso), quienes tenían la necesidad institucional de reunirse con el gobernador para hacerle conocer determinadas demandas. Posteriormente mantuvimos otros encuentros entre Sergio Urribarri y el ministro de Gobierno, Adán Bahl, donde participaron inclusive los intendentes. Las cuestiones institucionales terminaron transformándose en una agenda política, donde el gobernador pidió que reconsideráramos algunas cuestiones para volver al justicialismo. Asimismo solicitamos que se quite la suspensión de las afiliaciones a unas 1.200 personas y el gobernador se mostró dispuesto a esto.

– Ahora forman parte de la Liga de Intendentes…

– Fue el siguiente paso. Personalmente también adopté una posición, por lo que hablé con el presidente del bloque y con Jorge Busti. Plantee una necesidad de lograr una cohesión en lo institucional entre el gobierno provincial y el gobierno municipal del cual soy oriundo (María grande). Dentro del FEF se ha venido dando una discusión que venía marcando una crisis, donde teníamos que definir el rol que íbamos a cumplir. Desde mi punto de vista, nunca consideré que tenía que ser un rol opositor porque había muchas cuestiones que nos unían. Desde el bloque, así como marcamos diferencias en algunos proyectos, también acompañamos otros que han venido del Ejecutivo. Desde el FEF siempre hubo diferentes visiones, algunas más críticas que otras contra el gobierno nacional y provincial. Fue una expresión donde hubo una confluencia de muchos actores políticos justicialistas y de otras extracciones políticas. Se cumplió una etapa y comienza otra en la que decidimos formar nuestro propio bloque con el diputado Juan Carlos Almada de Victoria.

– Pero Jorge Busti se mostró disgustado con esta postura y lo hizo saber en sus declaraciones…

– Soy respetuoso de las opiniones de todos, con más razón la del Dr. Busti, a quien aprecio y tengo una relación de amistad y respeto. Las declaraciones que él hizo fueron más relacionadas con otros dirigentes dentro de la Cámara, que tomaron una posición parecida. Hablé con él y sé que respeta mi postura como debe ser.

– ¿Piensa que al pueblo que eligió a cada intendente, le cayó bien esta posición?

– El resultado de la últimas elecciones, fue contundente. No da lugar a demasiados análisis. Hubo realidades en determinados territorios de la provincia, donde el electorado tuvo una visión particular a la hora de elegir. Me refiero a ciudades como María Grande, Basavilbaso o Ubajay. Allí la ciudadanía acompañó la continuidad de un proyecto nacional y provincial, pero también determinados liderazgos territoriales a los que respaldó fuertemente. Estos proyectos políticos locales, necesitan afianzar su gestión y su calidad institucional teniendo una cohesión con el gobierno provincial. Los términos de esta convocatoria del gobernador, fueron términos amplios y generosos. Las ciudades no pueden detener su desarrollo por estas cuestiones políticas.

– Usted ha impulsado el proyecto de video-vigilancia, ¿en qué etapa está su tratamiento?

– Posee media sanción por unanimidad en la Cámara de Diputados. Ahora ha pasado al Senado y entiendo que es debatido y estudiado en la Comisión de Legislación General. Asimismo sé que ha tenido el respaldo del propio Ejecutivo y que se puede llegar a transformar en ley. Todas las fuerzas políticas que integran la Cámara acompañaron el proyecto. Personalmente destaco la intervención y voluntad política del gobernador, que demostró interés en el tema, ya que el Estado está haciendo una inversión importante en materia de seguridad, equipamiento, tecnología y de políticas que apuntan a la prevención y disuación del delito. Hacía falta esta herramienta legal para darle un marco regulatorio a la cuestión. En cuanto a los tiempos, pienso que en el transcurso de octubre se transformaría en ley, luego seguirá el paso del decreto reglamentario elaborado por el Poder Ejecutivo. A partir de la aprobación del proyecto, todos los centros de monitoreo urbano tendrán un año para adaptarse a los términos de la normativa.