Cómo hacer para que su bebé no muera asfixiado

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El domingo pasado una familia de María Grande atravesó por un doloroso momento, cuando en horas de la mañana una mamá fue a ver a su hijo de 2 meses y éste había fallecido. Posteriormente, la autopsia reveló que el deceso se había producido por un cuadro de broncoaspiración. Por la misma causa, murió otro bebé en Concordia hace casi un mes.

Algo tan natural como alimentar y acostar al recién nacido, se puede transformar en una situación trágica, por lo que estos lamentables episodios y muchos otros en el país, volvieron a alarmar a las mamás, principalmente a aquellas que son primerizas. Para conocer algunas recomendaciones de cómo evitar estos cuadros, Canal 6 ENTRE RÍOS TV y El Observador, entrevistaron a la Dra. Marisol Schmidt, pediatra de Crespo, quien explicó: “La broncoaspiración no es un diagnóstico que vemos en el consultorio, porque se trata de un accidente grave, que suele ocurrir en los hogares. El período de mayor vulnerabilidad es en los primeros meses, porque se trata de la llegada de leche a la vía respiratoria. El chiquito fue alimentado, la mamá lo acostó a dormir y estando en esa posición, la leche que estaba en su estómago sube hacia la boca y en un intento de respiración o aspiración, ese líquido pasa a ocupar espacio en el pulmoncito. Generalmente cuando eso ocurre, el chico empieza a presentar dificultades para respirar, entra en crisis de ahogo, puede tener tos y le cambia paulatinamente el color de su carita, pasando de un rosa suave a un azulado, hasta que se produce el desvanecimiento. Se califica como accidente grave, porque hay bebés que por la asfixia que este cuadro les produce, llegan a la muerte. No si son detectados a tiempo, pero igualmente requieren internaciones complejas por neumonía, ya que esa leche que aspiran ingresa a las vías respiratorias con gérmenes del aparato digestivo”.

La profesional señaló que es muy corto el período de tiempo en que se desarrolla este proceso en el organismo de un bebé y agregó: “Es rápido, porque la leche obstruye la respiración. Habitualmente se da cuando el bebé duerme y los papás obviamente aprovechan también esos ratos para descansar. Es un riego similar al que tienen los chicos cuando son un poquito más grandes y se meten un juguetito o algún objeto en la boca. Ahí también se obstruye el canal por donde entra el aire”.

Para tranquilidad de las mamás, la broncoaspiración sólo se presenta en los primeros meses de vida y no requiere tratamiento. “Se va con el crecimiento, porque además el riesgo de este cuadro se origina con la ingesta de leche, no con alimentos sólidos. Hay dos tipos de reflujo: uno es el fisiológico, que tiene todo bebé entre los 6 meses y el año, que no le genera problemas salvo el vómito en sí mismo. El otro reflujo es cuando el chico presenta síntomas acompañados como ahogos, otitis, dolor y llanto, por la acidez que tiene esa sustancia, pero también se termina con la maduración del bebé”, dijo Schmidt.

Ciertos cuidados a la hora de amamantar, darle la mamadera o acostar al recién nacido, son esenciales para evitar que se produzca ese reflujo que los puede llevar a la asfixia. A modo de recomendación, la pediatra señaló: “Siempre aconsejo a las mamás no acostar a los bebés con la mamadera para que sigan tomando en la cuna. Por ahí ellas están muy cansadas y se acuestan a amamantar a su hijo mientras duermen, pero ese contexto puede desencadenar situaciones desagradables. Hay que tener toda la atención puesta en el chico cuando se le da de comer y mientras duerme. Después de darle la leche, ya sea que tomen el pecho o con mamadera, hay que esperar a que hagan el ‘provechito’. Son unos minutos muy necesarios, previo a acostarlos. La posición ideal para evitar el reflujo de leche en el bebé es acostarlo semi-sentado y de costado, para que si vomita el líquido caiga en la almohada y no se ahogue”.

Muerte súbita

Suele confundirse la broncoaspiración con la llamada “muerte de cuna”, que es la muerte súbita infantil, cuadro en el que la pediatra hizo hincapié en diferenciar, porque los métodos de prevención son distintos. “La muerte súbita, es el fallecimiento repentino de un bebé que estaba durmiendo y que era completamente sano. Hace unas décadas atrás era común acostar al chiquito boca abajo y en algún momento se hizo una asociación de esta situación con el riesgo por este tipo de muerte, por eso en los últimos tiempos se recomienda que el recién nacido duerma boca arriba o preferentemente de costado, más si es un bebé que vomita periódicamente. Como es un desenlace que se produce mientras duerme el chico, también se aconseja que el colchoncito no sea muy blando, para que no se hunda. En estos meses de invierno hay que prestar especial cuidado en que las sabanitas y frazaditas estén dobladas y enganchadas por debajo de sus bracitos, para que éstos les queden afuera y no se enreden o se tapen demasiado y les falte oxígeno. Las mamás muchas veces tienden a sobre-abrigarlos y no es lo adecuado. El bebé tiene que estar a una temperatura ambiente de 25º, entonces hay que procurar que el hogar esté templado sin sobre calefaccionar, porque sino el chico empieza a transpirar y a brotarse y las temperaturas extremas también están relacionadas con la muerte súbita. Otro aspecto importante es no fumarLa exposición al humo de cigarrillo durante el embarazo y durante los primeros meses de vida, constituyen un factor de riesgo de muerte súbita”, explicó Schmidt.

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