Juan Ramón Fleita: “El hijo es un ser humano y no todo pasa por la pelota”

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Juan Ramón Fleita, o “Lagarto” como fue bautizado, es un recordado delantero devenido en director técnico. Tuvo un paso destacado en Racing Club de Avellaneda en la década del ’90, quizás el momento más importante de su carrera por el rendimiento demostrado. Los fanáticos de la “Academia” en particular y los del fútbol en general, recuerdan aquellos goles notables a José Luis Chilavert. Uno de chilena y otro de rabona, conquistas imborrables.

Fleita estuvo en la cena aniversario de la filial racinguista en Crespo “Carlín Motta”, llevada a cabo el sábado 12 de noviembre. Con soltura dialogó con la prensa entregando sus visiones del fútbol actual, el papel de los padres y sus ambiciones de que los hijos sean futbolistas, y también de su vida misma.

– ¿Cómo fuiste recibido en Crespo?

– Es la primera vez que vengo. El recibimiento de la gente fue impresionante, muy cálido. Me hablaron muy bien de la ciudad. Dice que a un pueblo lo hace su gente, y la primera impresión que tuve fue precisamente con el público, que me recibió de manera extraordinaria. Eso habla de la misma manera de lo que es Crespo.

– ¿De qué manera se vive el actual reconocimiento del hincha?

– Te da orgullo pensar que personalmente en la carrera deportiva, uno estaba sembrando algo que luego del retiro comienza a ser valorado. Eso es lo que veo y me hace feliz. El reconocimiento de la gente no tiene precio, no se paga con dinero. Son cosas que uno las disfruta y se siente privilegiado. Lo valoro mucho. Estoy yendo a varias filiales que tiene Racing en el país, pero porque la gente misma del pueblo me llama. Eso es un honor y el hecho de viajar a esos lugares es una forma de agradecer todo lo que los hinchas me dieron, más allá de lo que yo pude haber entregado como jugador.

– ¿Qué es de la vida de Fleita?

– Soy DT recibido, estoy a la espera de comenzar mi carrera profesional y me tengo mucha confianza. Estuve trabajando en las divisiones inferiores de Huracán, después en Tercera y luego como ayudante de campo de Miguel Ángel Brindisi en el primer equipo, quien es un amigo. Cuando se fue, por códigos de vida más que de fútbol, también decidí irme porque él fue quien me dio las posibilidades como jugador en todas las partes donde fue DT. En el “Globo” me abrió las puertas para trabajar y lo menos que podía hacer era irme con él. Ahora aguardo por la posibilidad de comenzar a dirigir. Primero evalúo esa alternativa con un cuerpo técnico formado. Segundo está si Miguel me quiere llevar como ayudante cuando sea convocado nuevamente, porque es un amigo. Le voy a estar eternamente agradecido por todo lo que hizo por mi.

– ¿Cómo ves a este Racing?

– En líneas generales si hay que hacer un balance hasta hoy, en cuanto a resultados lo de Racing es bueno. Está a 8 puntos del líder siendo 2º del campeonato. Está en la conversación por el título más allá de que la diferencia es considerable. Viéndolo desde el punto de vista colectivo, todavía se encuentra en deuda porque no halló el equilibrio futbolístico teniendo en cuenta la calidad de jugadores que posee. Son de mucha jerarquía sobre todo de mitad de cancha hacia adelante, hoy le está faltando precisamente eso, la potencia ofensiva que tenía el año pasado. Antes existía un déficit defensivo que fue corregido, ahora el problema pasa por la zona de creación y el ataque. No se encontró un equilibrio en el funcionamiento del equipo.

– ¿Qué diferencias hay en el fútbol de los ’90 donde vos jugaste y el actual?

– Lamentablemente lo comercial va de la mano con lo que son los rendimientos de los equipos y de hecho influye en que los campeonatos sean tan pobres en el sentido de lo poco vistoso que está siendo. El fútbol argentino por esencia siempre se caracterizó por el buen juego, por el potrero, la picardía, etc. Actualmente se ha perdido toda esa naturaleza porque ha influido de manera importante la cuestión comercial, lo que hace que todo sea un negocio dominado por el resultado. Esto llevó a que se haya equilibrado hacia abajo donde lo que importa solamente es ganar o sumar puntos como sea, resignando lo que es el juego colectivo. Cambió para mal si hablamos específicamente del juego. Pienso que debe haber un replanteo general de los dirigentes para reorientar esta realidad y recuperar nuestra identidad. Que se respete algo más la pelota o al colega mismo. Esto último se debe a que es tan intensa la presión y la necesidad de conseguir resultados, que a veces no medís y no te das cuenta que delante tenés un colega, y se llega a mucho riesgo inclusive en lo físico. Debe haber un replanteo futbolístico en líneas generales.

– ¿Qué mensaje le podés dar a aquellos padres que sueñan con sus hijos futbolistas o a los mismos pibes que se inician en este mundo?

– Primero y principal que los chicos vayan quemando las etapas de acuerdo a sus edades. Que sean felices haciendo lo que hagan y que los padres le den la libertad de escoger lo que deseen realizar. No presionarlos. El hijo es un ser humano y no todo pasa por la pelota, yo tuve la suerte de jugar y ser profesional. En este país de 10 pibes, 9 quieren jugar al fútbol pero no significa que van a llegar a serlo. Primero hay que formarlos como buenos seres humanos desde la casa y con la familia, que eso se traslade a lo social. Después que lo empleen; si es como jugador de fútbol, que lo disfruten. Los padres deben tratar de que los hijos sean felices con la pelota, que no lo presionen porque ahí está el error, todos piensan que al lado tienen a un nuevo Messi y no es así. Que respeten la esencia del ser humano y que no le coman la cabeza porque se saltan etapas y valores muy importantes. Señor se nace y profesional se hace, lo fundamental es lo primero.

– ¿Qué te quitó y qué te dio el fútbol?

– Me quitó algo de tiempo de estar con la familia durante un fin de semana. Esos días en los que podés compartir con tu gente, estás concentrado con el equipo para jugar y tu día libre es el lunes. Pero más que nada soy un agradecido porque me dio mucho realmente, agradezco a la vida y a Dios. Atravesé un momento muy difícil como un cáncer que me ayudó mucho a valorar otras cosas que quizás antes con la vorágine como jugador, no las hubiese apreciado. Por suerte el fútbol me dio una gran cantidad de cosas, me quitó solamente el tiempo de estar con mi familia que ahora lo estoy recuperando y lo disfruto cada segundo.

– Pudiste vencer a tu enfermedad…

– Puedo decir que es una anécdota de mi vida, por suerte. Con fe y con convicción se pudo salir adelante, con esa fuerza escondida que todos tenemos y que la sacamos adelante en los momentos límites, lo logré sortear. Fue el campeonato más importante que pude haber ganado.

SU CURRICULUM

Juan Fleita fue un delantero temible y recordado por un gol de chilena sensacional y otro de rabona, ambos a José Luis Chilavert. Debutó en Racing en 1991 y estuvo hasta 1996, luego pasó por San Lorenzo, Toros Neza (México), Bella Vista (Uruguay), Coquimbo Unido (Chile), Huracán, Guaraní (Paraguay), Monagas (Venezuela), The Strongest (Bolivia), CDS Comunicaciones (Guatemala), Unión (Sunchales) y Gimnasia y Esgrima (Concepción del Uruguay). El triunfo más importante de su vida, fue haber vencido un tumor en los ganglios que le detectaron en 2003.

* Por Mauricio Jacob

 

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