Elizalde habló sobre los controles para evitar conductores drogados en rutas entrerrianas

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Una innumerable cantidad de accidentes de tránsito que se registran en el país, tienen como factor común el elevado grado de alcohol detectado en la sangre de sus conductores. A nivel provincial se han intensificado los controles de alcoholemia en ruta, pero quienes realizan los mismos advierten que hay personas que manejan, que están bajo los efectos de otro tipo de sustancias, principalmente estupefacientes. Recientemente se ha presentado un proyecto que pretende integrar medidas preventivas al respecto. El titular de la Secretaría provincial de Lucha contra Adicciones, Dr. Mario Elizalde, explicó a El Observador, los alcances de esta medida.

– ¿En qué consiste el nuevo programa de control del consumo de drogas?

– Lo diseñamos el año pasado pensando en la protección a terceros. Es por ello, que el pilar de este programa es la educación, mediante la cual se conozca por qué motivo las sustancias psicoactivas inciden en la capacidad de manejo de los conductores de vehículos y de qué manera pone su propia vida en riesgo y la de los demás. Pudimos apreciar que en otros países y con un método muy sencillo, podían determinar a través de la saliva, la presencia de sustancias psicoactivas que alteran la actividad sensorial de quien las consume, como la cocaína y marihuana, que son las de ingesta más frecuente. España, Australia, Canadá y hasta países un poco más cercanos a nosotros como Ecuador, por ejemplo, realizan este tipo de testeos. A partir del estudio y del análisis de factibilidad, surgió la posibilidad de implementarlo en Entre Ríos. Con la compra, a través de licitación, de estos kits de diagnóstico en saliva de marihuana y cocaína, vamos a poder colaborar con la policía en su labor. No pensamos este programa desde lo punitorio sino desde lo preventivo. Estamos trabajando en el mismo, con el propósito de implementarlo en poco tiempo más. La idea es ubicarlos en los puestos de policía caminera, que son periféricos a la provincia, es decir en el territorio lindante con Uruguay, Buenos Aires, Santa Fe y Corrientes y extendimos la posibilidad de contar con este instrumento en las intendencias.

– ¿Cuántos kits les serán necesarios para la implementación del programa?

– El objetivo es contar con 75.000 kits. Hemos calculado que esta cantidad nos alcanzaría para 6 meses de trabajo. Medio año sería la primera etapa, donde evaluaríamos la efectividad preventiva del mismo. No hay antecedentes de un testeo de estas características, por lo que en principio analizaremos la incidencia que tendrán estos controles en la conducta de la sociedad. Tenemos datos de países que ya han atravesado esta experiencia, que lograron constatar que usualmente en los individuos que se encontraban sustancias psicoactivas como el alcohol, también se detectaba la ingesta de cocaína y marihuana tras el testeo, en un promedio que oscilaba entre el 85 y 90% de los casos. Uno puede estimar que a fenómenos culturales similares, es probable de que haya una relación estrecha entre el consumo de ambas sustancias pasibles de hallarse en conductores y principalmente cuando se producen accidentes.

¿Cuál es el procedimiento que se hará frente a los conductores al ser controlados?

– El kits es de uso individual y descartable. Funciona con una gota de saliva o apoyando sobre la lengua o el lado interno de la mejilla, una lengüeta finita y pequeña que tiene el kit, para que se embeba de saliva. En el término de 3 a 4 minutos aparece el resultado en el caso de que hubiera presencia de estas drogas. El mecanismo bioquímico es exactamente el mismo que se utiliza para el test de embarazo. Es una reacción química muy rápida y muy sencilla, de detección efectiva. Diagnóstica en función a lo ingerido por el conductor en las últimas 24 horas. La idea es que haya un fenómeno educativo en primera instancia y frente a la reincidencia sí aparecerá la aplicación de las leyes. A esta actividad la estará coordinando Toxicología de la Policía de la provincia, de manera que ellos también tienen un procedimiento a seguir. Cuando se haga el testeo y uno encuentre a una persona libre de alcohol y de sustancias, que cumple con los requisitos para ser un conductor responsable, se lo va a invitar a que sea donante de sangre. Queremos entregar una tarjeta con una leyenda que dirá ‘como conductor responsable lo invitamos a pensar en la posibilidad de ser donante de sangre’. En la misma existirán direcciones, correos, teléfonos y lugares donde se puede efectivizar esta voluntad. No es un compromiso, no hay ninguna obligación, es simplemente un recordatorio, para que la persona piense y evalúe la posibilidad de ser donante. Muchas veces la gente ha perdido la idea del fenómeno solidario de la donación de sangre y los sectores que más consumen o que la demandan bruscamente, son precisamente ellos cuando ocurre accidentes viales con lesionados graves. Como bien se ha dicho, ‘sangre hay en cantidades increíbles, lo que no hay son donantes’. Pero considero que en gran medida se debe a que la gente no sabe a dónde recurrir, porque no en todos los hospitales y mucho menos en los centros de salud, uno puede presentarse para donar sangre. En ese punto queremos contribuir. Después ya la decisión es una cuestión absolutamente íntima. Por supuesto que aspiramos a que sea voluntaria y gratuita, porque sino no es una donación, sería una venta.