Y un día, el DT fue centro de atención de la hinchada

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Si bien el domingo pasado en Viale había un partido de fútbol entre Arsenal y La Academia de Gral. Galarza por el Torneo del Interior, un personaje se llevó todas las miradas durante la previa. Ese fue Ramón Ismael Medina Bello, o simplemente el “Mencho”, hoy director técnico del conjunto perteneciente a la Liga de Gualeguay. Se mostró con una cordialidad a destacar, prestándose con amabilidad ante todo pedido de foto, autógrafo o entrevista solicitada. Tranquilo, sereno, amigable, características propias de un clásico ser humano nacido en el interior del país. Sin dudas que algunos espectadores acudieron a la cancha del “Verde” exclusivamente para tener un recuerdo de uno de los grandes delanteros que dio el fútbol durante la década del ’90.

Reconocimiento: antes del comienzo del encuentro, la municipalidad de Viale le hizo entrega de una placa en reconocimiento a su trayectoria y a la importancia de su visita a esta ciudad. Por su parte, el presidente de Arsenal, Javier López, hizo uso de la palabra resaltando su conducta futbolística y su presencia en el terreno “Verde”. Posteriormente le entregó un banderín de la entidad. El “Mencho” se dirigió al público mostrándose agradecido por todos los gestos de afecto hacia su persona. Se despidió con un simple “abrazo de gol”.

Como DT: el análisis futbolístico del funcionamiento de La Academia puede llevar varias líneas, pero en cuanto al desempeño en el banco de suplentes de Medina Bello, es poco lo que se puede decir. Se mostró calmo durante los 90’, no salió de su asiento dejando todas las indicaciones a uno de los colaboradores (Gauna).

Palabra de goleador: “Hay muchos que piensan en ganar torneos antes que en formar jugadores”

Antes del comienzo del encuentro, Medina Bello tuvo un mano a mano con El Observador donde habló de su equipo, del fútbol actual y de River Plate.

“La Academia es un plantel que siempre trata de jugar bien al fútbol, manejando la pelota al piso, nunca con pelotazos. Uno trata de inculcar a sus dirigidos los conceptos que le han dejado los técnicos que ha tenido a lo largo de su carrera. Pero también intenta poner su sello o pensamiento en estas cuestiones futbolísticas”, comentó sobre el conjunto de Galarza. “Intentamos siempre de salir a buscar el resultado, de local o de visitante actuamos de la misma manera, nunca esperamos por lo que pueda hacer el rival. No especulamos, sino que buscamos imponer el juego nuestro tomando los recaudos necesarios, no esperamos a ver qué puede ofrecer el que esté enfrente”, agregó convencido.

Consultado sobre un posible exceso de confianza en los jugadores al haber culminado 1º en el grupo, contestó: “En ningún momento nos confiamos, el Argentino C es un torneo duro. El primer partido jugamos de visitante con 25 de Mayo que estaba considerado como el ‘cuco’, toda la gente de Galarza decía que si sacábamos un empate era un buen resultado por todo lo que se venía hablando. Nosotros trabajamos callados, con perfil bajo y humildad, haciendo las cosas que sabemos hacer, y se le ganó a un equipo importante. Posteriormente las victorias se repitieron como local como Pueblo Nuevo (Gualeguaychú) y Dep. Urdinarrain. Perdimos un solo encuentro, logrando un buen porcentaje de puntos. Estamos convencidos que por el simple hecho de haber finalizado 1º en la fase, seamos superiores a otros que terminaron 3º. De ninguna manera es así, acá empiezan encuentros de ida y vuelta donde el que menos se equivoque pasará a la siguiente instancia”.

Una mirada al fútbol argentino

En otro aspecto de la cordial charla, el “Mencho” habló de las diferencias entre el fútbol actual y de sus épocas como goleador: “Antes se corría pero no como ahora, en los 80 y 90 uno veía jugadores más habilidosos, teníamos más espacios. Hoy en día los que muestran la diferencia se van rápido al exterior y se está perdiendo la picardía por disfrutar del juego. Todos los equipos trabajan desde las inferiores para que se obtengan buenos resultados, hay muchos que piensan en ganar torneos antes que en formar jugadores. Por ejemplo, antes River Plate no ganaba muchos campeonatos en las divisiones inferiores, pero surgían grandes jugadores todos los años. Hoy sucede lo contrario, se ganan torneos muy seguidos en las categorías menores mientras que en Primera División no aparecen futbolistas que hagan la diferencia. Recién en este último tiempo surgen algunos después de varias temporadas. El objetivo primordial en inferiores siempre debe ser trabajar fuertemente para formar a los jugadores, para que no tengan que contratar algunos a préstamo que significa armar un nuevo equipo cada seis meses. Además está la tendencia de que los chicos juegan dos meses, hacen un buen torneo y se quieren ir. Lo económico pesa demasiado en ese sentido. Hay muchos representantes que quieren que se vayan a Europa lo antes posible para ganar dinero, es un mal necesario en este mundo”.

Siguiendo con su análisis sobre este deporte en el Siglo XXI, señaló que “el fútbol actualmente no es una actividad tan corta, salvo que sufras una lesión complicada. Antes jugabas 10 años y se terminaba, pero hoy los chicos debutan a los 18 ó 19 años en Primera con un buen sueldo y pueden jugar hasta los 34 ó 35. Son más de 15 años de trayectoria, pero igualmente se busca hacer una buena diferencia y tener la tranquilidad económica de cara al futuro”.

A la hora de hablar sobre los delanteros potentes que coincidan con sus características particulares, dijo: “Hay que trabajar mucho para que aparezcan futbolistas de ese estilo. Igualmente hay muchos que están jugando afuera, personalmente me gusta Pavone (Mariano). Uno lo ve y se le viene a la mente algunos movimientos que hacíamos en nuestros tiempos. Provocar el espacio para pegarle al arco cuando se está cerca del área como todo delantero con potencia, es una de las similitudes. Además tiene fuerza y entrega”.

Por último se refirió al aspecto defensivo y al actual River: “Ahora todo es muy estudiado, demasiado estructurado por lo que existen menos espacios. Lo veo a Pavone y está jugando solo arriba. River nunca jugó así, siempre lo hizo con dos o tres delanteros. Las circunstancias lo están llevando a eso, con volantes que pueden llegar por afuera… pero uno está acostumbrado a ver otra cosa”.

* Por Mauricio Jacob (redacción El Observador)